Para mantener un buen equilibrio en nuestro organismo, debemos alimentarnos de manera balanceada, es decir, ingerir todo tipo de alimentos que nos proporcionen tanto los minerales como vitaminas que sean necesarios para un buen funcionamiento.
En el día de hoy hablaremos sobre la importancia del fósforo en nuestra dieta. El fósforo es un mineral que en el cuerpo humano está, en su mayor parte, asociado al calcio en la formación de sales para la estructura y formación de los huesos y de los dientes.
Además forma parte de la estructura molecular de diversas enzimas (ATP y otras) de los fosfolípidos de la membrana que recubren a las células, y son parte del ADN Y ARN (códigos genéticos). El fósforo también es muy importante en la regulación del equilibrio ácido base de los fluidos y tejidos humanos.
El fósforo participa en la contracción de los músculos, en el funcionamiento de los riñones, y en la regularidad de los latidos del corazón y la conducción nerviosa.
El origen principal del fósforo en la dieta viene asociado a las proteínas y el calcio de los alimentos tales como la carne el pescado y los alimentos lácteos. Por ello el calcio y el fósforo suelen tener las mismas fuentes alimentarias.
Los cereales integrales contienen más fósforo que los refinados, pero al contener fitina, su absorción se ve bloqueada. También hay otras fuentes, frutas y vegetales, pero estas contienen pequeñas cantidades de fósforo.
Aunque es muy difícil encontrar una falta de fósforo ya que suele estar en cantidades suficientes en los alimentos y se absorbe con gran facilidad, pueden tener problemas las personas con síndromes de mala absorción y que tomen algún tipo de antiácidos con aluminio, al igual que las personas que tienen problemas en los riñones.
Su falta puede producir debilidad muscular, falta de apetito y dolores de huesos. Las necesidades de fósforo están entre los 200 mg al día de los lactantes, los 900 mg en el crecimiento y los 700 mg del adulto.
Esta fruta tropical posee propiedades depurativas. Se recomienda para personas que tienen problemas renales o de las vías urinarias. Los expertos la recomiendadn para dietas de adelgazar. Su alto contenido de fibra ayuda a limpiar los intestinos al igual que su consumo produce sensación de saciedad. Favorece la eliminación de residuos tóxicos y ayuda a matener la presión arterial.
Masticar sus semillas es bueno para la salud de la próstata. Si quieres que la sandía te siente bien y aprovechar así al máximo sus propiedades, tómala en ayunas o fuera de las comidas ya que al ser prácticamente agua tiende a fermentar si la tomamos como postre.