¿Por qué esperar a tener cáncer? ¿Por qué mejor no pensamos en comenzar a alimentarnos de una manera adecuada, para así minimizar los riesgos de padecer esa enfermedad tan destructiva como es el cáncer?
Ida Solís, nutricionista del Centro Médico Paitilla señaló que "todavía no está claro qué alimentos son en realidad los relacionados con el origen, promoción y desarrollo de los tumores cancerígenos", es por eso que es recomendable revisar nuestros hábitos alimenticios, y si es necesario cambiarlos ¡hagámoslo!
He aquí algunas de las recomendaciones dietéticas : Diariamente, comer de dos a tres frutas; de una a dos porciones de vegetales, y hojas verdes. Aumentar el consumo de alimentos ricos en fibras. Limitar el consumo de carnes y alimentos de origen animal, por su alto contenido de grasas.
Evitar la obesidad y el sobrepeso. Debemos «tratar» de hacer una rutina diaria de ejercicios. Evitar el consumo de alimentos ahumados, salados y en general cocinados directamente al fuego o humo.
Limitar el consumo de alcohol. Limitar el uso de la sal como condimento. Mantener un hábito de comida regular, tanto en cantidad como en horario. A continuación algunos alimentos que debemos consumir por su acción preventiva:
Kiwi, naranja, limón, guayaba, tomate, pimentón. Estos ayudan a prevenir sobre todo el cáncer del aparato digestivo.
Zanahoria, albaricoque, melón, productos lácteos, hígado. Pueden proteger de ciertos tumores (cáncer del estómago, próstata, cérvix o cuello del útero).
Pueden prevenir el cáncer de pulmón, páncreas, cuello de la matriz. La podemos obtener de los cereales integrales, germen, hojas verdes, frutas secas. Debe consumirlos en forma cruda.
Del consumo de frutas y verduras frescas, menestras, pan o cereales integrales, etc. Protegen del cáncer del colon y del recto.
La integran el repollo, coliflor, brócoli, coles de bruselas. Reducen el riesgo a desarrollar algún tipo de cáncer, como el del estómago.
La fibra es uno de los componentes más abundantes de la naturaleza, es verdad que nuestro sistema digestivo no posee enzimas que puedan desintegrarla, por lo que ésta sirve para dar cuerpo y volumen al bolo alimenticio y finalmente a la materia fecal. La fibra juega un papel clave como reguladora de la actividad intestinal, por lo que su bajo consumo puede ser causa de graves dolencias.