Las desavenencias económicas constituyen causas de conflictos familiares, frustraciones y a mediano o largo plazo podrían llevar a la separación o divorcio, opina la socióloga Enriqueta Davis Villalba.
Que la pareja tenga gastos separados, es decir "yo manejo mi dinero y tú manejas mi dinero", no es recomendable según el punto de vista de la Dra. Davis Villalba.
Ella recomienda, por el contrario, a la pareja tener la caja única de los ingresos y hacer un presupuesto y ajustarse a este presupuesto. Esto no quiere decir, de manera alguna que no habrá diferencias por asuntos de dinero, "pero las vas a poder minimizar".
Es importante, además, que la pareja destine dinero para sus gustos y aficiones, porque, el hecho de que se hayan casado no implica que hayan perdido sus intereses y personalidad: siguen siendo dos personas que trabajan en equipo por el bienestar de una empresa común, el matrimonio.
"En el momento en que en una relación en pareja dejas de ser tú por lo que la otra persona quiere o para agradarle a la larga se viene al piso, porque tú vas empezando a tener frustraciones", expresó la entrevistada.
111 Tener un presupuesto y saber manejarlo es la norma principal que deben seguir las parejas para que el factor económico no afecte al matrimonio.
La Dra. Davis Villalba, sobre el punto anterior dijo que conoce de casos de mujeres cuyos maridos no querían que estudiaran y se quedaron sin ir a la universidad y con el tiempo el marido las dejó por una más joven y se quedaron sin hogar, sin pareja y sin carrera. Y ahora han regresado a las universidades, pero siempre anidaba en su interior esa carga, ese resentimiento no expresado, esa frustración porque por la culpa del otro no logró cumplir una meta. Igual sucede con los maridos donde la mujer tiene una relación sofocante, que no les da tiempo para ser ellos ni para autorrealizarse por vivir en función de ellas, sus gustos e intereses.
Es necesario que tanto el hombre como la mujer cuando vayan al matrimonio estén claros hacia dónde quieren ir como personas (cada uno mantener sus metas) y como pareja o familia, para que no haya que lamentar ni culpar y se logre avanzar en ambas áreas.
Como en todo país, no todo es color de rosa. En Rusia existe un problema que cada día se acrecienta y es la existencia de bandidos en Chechenia, una de las ciudades rusa. Para el secretario Lebedev, este mal surgió como consecuencia de la desintegración de la URSS, siendo la mala economía su principal raíz y no la religión y el nacionalismo como se cree, esto simplemente es utilizado por algunos sectores chechenos para justificar su lucha.
"Todo esto se da en esta región porque hay muy pocas posibilidades para encontrar empleo", expresó Lebedev. Aproximadamente la mitad de chechenos no viven en Chechenia, muchos de ellos viven desplazados en Moscú, quienes huyeron de los mercenarios, quienes actúan como si estuvieran en la época medieval, ya que se dedican a cortarle las extremidades a sus captores, para presionar al gobierno, continúo manifestando el embajador.
Son considerados incluso mucho peores que los talibán. Estos insurgentes están conformados en mayoría por extranjeros. Hasta fin de los años 80, Rusia tenía un estricto control en cuanto a drogas y bandos. Una vez iniciada la transición Rusia afronta por esta difícil situación, terminó diciendo Vladimir.