Variedades

Diorama, Daniel Richards: El Tercer Hombre


Daniel Richards nació en Veraguas en l946 y murió en la ciudad de Panamá en l993. Formó parte de una de las últimas generaciones que diera la ENAP y cuya vigencia arranca a partir de los años 70. Al tiempo, fue uno de nuestros pocos creadores de Arte con una formación académica sólida y cuya obra no se reduce al solo manejo de la "intuición". Su aporte artístico, así entendido, es uno que explora la Pintura de forma brillante y dentro del devenir creador en Panamá..
Sin embargo y aunque resulte desconcertante, a seis años de su muerte, hay quienes ignoran la misma y mucho más allá no la distinguen con su atención, desconociendo la significación que alcanza aún por encima de sus tamañas ignorancias. Más egoísta aún: la actitud de contemporáneos y de no pocos conocedores de Arte en Panamá quienes no solamente lo pasan por alto al momento de colectivas nacionales sino que con la ausencia de rubor más elemental no vacilan en "desconocer la obra de este señor", como anotara hace algún tiempo una conocida directora de galería de la localidad, misma que estudiaba su licenciatura en Artes en EU y en momentos en los cuales Daniel Richards rompía esquemas en nuestro medio luego de la obtención de su título de especialista en Pintura, Escultura y Grabado en la Academia San Carlos de la Universidad Autónoma de México.
La primera muestra individual de Richards en nuestro medio se realiza en l97l en el Museo del Hombre Panameño "Reina Torres de Araúz" y dentro de una línea exposiciones individuales programadas en torno a los artistas panameños, en esos años considerados como "emergentes". Desafortunadamente solamente se registraron dos muestras, la de Daniel Richard y la de Rogelio Pretto. Esa muestra suya se llamó "El Tercer Hombre" y fiel a la denominación se caracterizaba por lienzos de grandes dimensiones y en los cuales la figura humana parecía explotar en partículas de colores ("puntillismo") y con la idea de que la variable "figurativa" fuese armada por quien observaba las obras. Aparecía igualmente otro tema ya recurrente y que posteriormente sería casi obsesivo en sus trabajos: la sugerencia de los corceles a manera de ráfagas sobre la composición y también en partículas de colores. A juicio de Daniel, ello lo reproducimos en nuestro espacio de crítica de Arte, "De Parte Interesada" de esos años, ambos, ser humano y animal, eran recreación de fuerza y energía al tiempo que de belleza. En estos momentos pinturas suyas son incluidas en colectivas nacionales en Panamá, en República Dominicana, en México y en Cuba.
En l972 ingresa a el curso de Post grado en Escultura y Artes Visuales, del Departamento de Bellas Artes del Porstmouth Politecnic de Londres y año siguiente, l973, y en base a la calidad de sus trabajos es aceptado con honores en el Royal College of Arts de donde egresa con una Maestría en Artes.
A su regreso a Panamá, Daniel funge como Director de la Galería del DEXA, de la Universidad de Panamá y se incorpora al quehacer plástico y en este rubro habría que mencionar su participación en el Encuentro Mundial de la Juventud (la Habana, Cuba, l978) y segunda individual en la Galería "Isaac Benítez" (l987) y la mención de honor obtenida, ese mismo años, en el Concurso Nacional de Pintura, organizado por el INAC. En esta a etapa es de destacar su dedicación a la danza y al teatro ("Redobles al amanecer", de José Franco y bajo la dirección de Aúrea Torrijos Herrera) y extrañamente la escasa atención que a su obra prestan coleccionistas y galerías locales, mismas que al tiempo se abren a la obra de otros egresados de la ENAP como serían los casos de contemporáneos de Daniel como son Emilio Torres, Luis Aguilar Ponce, Raúl Ceville y Berta Polo.
La razón de esta actitud obedece, en gran parte, a la posición iconoclasta del artista más que a su propia obra. Daniel siempre se mostró siempre reacio a que ésta fuera entendida exclusivamente a partir de un valor económico y de que fueran otros quienes a partir de ello, relacionaron sus méritos artísticos. Formado dentro del ideario que caracterizaría a los egresados de la ENAP de esos años veía en la Pintura más una forma de expresión que una manera de comercialización y en este contexto poca o ninguna atención puso al hecho de promoverse como un sujeto más de consumo. Esta lección suya se agrava con el interés que ponen, en esos años, los galeristas a un "boom" de ventas de un quehacer anteriormente desconsiderado o sea a "vender" obras "conocidas" o bien relacionadas con un "gusto" momentáneo, más que en abrirse a las posibilidades expresivas de los artistas que en esos años se integraban al oficio.
Despues Daniel recibiría el contragolpe: enfrentarse a un medio que valora más la calidad de tu pintura, el respaldo que a tu pintura le ofrecen o bien los que son considerados como maestros o bien los dueños de galerías. Razón ésta que explica que pese a estar muy por encima de muchos que se asumen como "consagrados", en cuanto a búsquedas y en cuanto a calidad pictórica aún sea Daniel Richards uno de nuestros artistas a quien hay que re-descubrir, desafortunadamente a lo largo de una obra ausente en las galerías y en los sitios de Arte de nuestro país.


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67228
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América