La actriz Lindsay Lohan tuvo una fuerte pelea con su madre Dina, al negarse la artista a acompañar la fiesta de cumpleaños de ella al percatarse que estaba bebiendo.
De acuerdo con la revista Twist, Lindsay acabó aceptando ir a felicitar a su madre, pero cuando llegó al restaurante donde Dina festejaba con cuatro amigos, ella ya se encontraba bebiendo su segunda botella de una champagne muy costosa.
Testigos aseguran que Lindsay se acercó a la mesa de su madre y empezó a hablar alto y gritar. "Vete al infierno", dijo Lindsay y se fue de ahí enseguida.
"Ella lloró mucho por la reacción de su hija. Después de lo ocurrido fue al menos cinco veces al baño a llorar", señaló una testigo.