Con solo catorce años, Ludovika Koch ha llegado a ser el centro de atención en grandes pasarelas en los días de moda de Nueva York, lo que le permitió conocer diversas personas de este competitivo mundo.
Hace unos meses visitó el Istmo con un objetivo: dar a conocer dos creativas colecciones durante el Fashion Week Panamá, considerado la vitrina de la moda. No descarta la apertura de una boutique en Panamá.
Su inspiración no es otra que el gusto que tiene por la música rock, luego da rienda suelta a su imaginación adornando con broches un sencillo vestido que al final es ideal para una tarde o noche de coctel en un exclusivo lugar.
Joven, pero con metas trazadas a corto plazo. Para ella crear es un arte.
Teniendo madre panameña-italiana y padre alemán-húngaro-americano, el español, el italiano y el inglés son lenguajes que aprendió para calar poco a poco en la industria en que desarrolla lo que mejor sabe: diseñar. Gracias a lo que ha logrado hablando los idiomas antes mencionados, es que planea dominar también el portugués y alemán.
Actualmente reside en Miami y aún recuerda cómo hace tres años se inició en este mundo en el que se mantienen aquellos que confían en lo que hacen. Uno de sus primeros vestidos fue hecho con latas de soda y lo presentó en un festival. Hoy la historia es otra, su nombre es conocido y su deseo de superación es cada vez más ambicioso.
Su vida transcurre entre moda y estudios, estos últimos los toma vía virtual y, a pesar de que estudiará Economía, no descarta convertirse en modelo y cantante, de esta última faceta no ha definido un género, aunque le agrada el pop y el rock, lo que escucha desde niña.