Adoramos las facilidades de una computadora, pero no cuando decide convertirse en enemiga. Aprende a lidiar con sus efectos negativos.
Una buena postura al escribir es determinante. Quiere decir, sentarse sobre los huesos de la pelvis, mantener la columna derecha y pegada al respaldo, cuello estirado, manos paralelas al teclado y los pies en el suelo.
Protege tus ojos con gafas que neutralizan el efecto producido por el monitor.
Levanta los brazos, sobre la cabeza, con los dedos entrelazados y las palmas hacia arriba. Estira cuanto puedas los brazos y permanece así por al menos 10 segundos.
Luego, relájate y repite el procedimiento cinco veces.
Deshace esos nudos en el cuello, relajando los hombros y dejando caer la cabeza hacia adelante, con el mentón apoyado en el pecho.
Luego rota lentamente la cabeza en círculos, sin estirar el cuello.
Repite el procedimiento cinco veces. Luego, relájate y rota en la dirección opuesta, cinco veces también.
Como puedes ver, no hay que tener el nivel de un entrenador para combatir el sedentarismo y aprovechar esos minutitos que tenemos libres durante el día.
Procurando no caer en un "sermón" sobre los perjuicios de aquella cerveza mientras se ve la televisión, conviene decir que el cuerpo la considera una toxina y procura eliminarla, no así la grasa que se ingiere al beber.
Para que los ejercicios recomendados abajo sean más eficientes procura tomar antioxidantes, como vitaminas C y E.