Muchas veces es imposible quitar esas odiadas ojeras y más cuando toman un color azulado, causado por el estancamiento de toxinas, lo cual produce una inflamación y el cambio de color.
Un remedio eficaz que además actúa como antiinflamatorio y tónico circulatorio, es el aceite esencial de lavanda, el cual debe ser aplicado en el contorno de los ojos, diluido en agua fría o en una infusión de manzanilla, procurando que no entre en los mismos.
Además de disminuir las ojeras, el aceite de lavanda, en particular, es uno de los aceites más ricos y con más propiedades, debido a que es muy relajante a la hora de tomar un buen baño.
Debe tener en cuenta que la lavanda no puede ser utilizada directamente en la piel.