La propietaria de la marca italiana Versace hizo pública su intención de sacar a la venta parte de la compañía.
En 2009 Donatella Versace tuvo que superar una crisis que causó pérdidas superiores a los $30 millones y despidos del 25% de la plantilla, unos 350 empleados. Finalmente la familia tuvo que tomar la determinación de poner a la venta parte de la compañía, según lo publicó el presidente ejecutivo de la firma, Gian Giacomo Ferraris, en una entrevista.
Ferraris se incorporó en 2009 a Versace con la intención de ayudar a superar el bache económico que sufría la empresa. "La familia es consciente de que necesitamos tomar este momento y financiar el crecimiento", aseguró.