Los niños de Mónaco, en general, y los de la familia Grimaldi en particular están de enhorabuena. Este año, tanto el príncipe Alberto II como sus hermanas, las princesas Carolina y Estefanía han hecho de la diversión de los más pequeños unos de los ejes principales de su agenda navideña.
A mediados de diciembre los tres cumplían con unas de las tradiciones más arraigadas: la entrega de regalos a los niños monegascos en Palacio. Pero también se han encargado de que sus propios hijos disfruten de unos divertidos días de vacaciones navideñas.
Imagen refrescante.
El Príncipe Alberto fue el protagonista del tradicional baño caritativo de Navidad organizado por la Asociación TATSA en Mónaco.