Tenemos una misión, visión y retos comunes y real interés en mejorar las condiciones de la población penitenciaria, haciendo que la experiencia en prisión le sea útil para que al reincorporarse a la sociedad puedan aportar a ésta.
Tal es la posición de Sheryl Ramstad Hvass, Comisionada del Departamento de Corrección de Minessota, bajo cuyas directrices las 9 prisiones del Estado (con una población penitenciaria de 6,300 personas: 5,870 hombres y 3,030 mujeres.) llevan adelante programas de resocialización en que participan las fuerzas vivas de la comunidad, porque sienten que involucrarse es importante porque en la medida en que hayan cambios de actitudes la reinserción social es menos traumática para ambas partes. Ella visitó recientemente la cárcel Renacer y dialogó con la Licda. Concepción Corro, Directora del Sistema Penitenciario en Panamá.
Algunos de los programas de resocialización que se desarrollan en Minnesota incluyen éste en que empresas donan computadoras a las cárceles y allí los reos trabajan actualizándolas y reprogramándolas. Luego se donan a escuelas (la Escuela de Minnesota en Loma Cová, en Arraiján, se benefició recientemente con una donación). De igual manera, en Minnesota la fuerza laboral de un grupo de hombres de negocios e industrias está dentro de las prisiones. Tal es el caso de una fábrica de pastillas plásticas. También ciudadanos/as trabajan en educación a la población penitenciaria. Otros/as, en el proceso de transición del retorno a la comunidad y están los/las que trabajan con reos que tienen problemas de dependencia química (alcoholismo y drogadicción). Además, se informó que los reos tienen mentores/as y asesores/as voluntarios/as entre los/las ciudadanos/as, grupos religiosos y Alcohólicos Anónimos.
Corro, por su parte, le mostró el trabajo que se hace en Panamá en Renacer donde hay una población de 436 reclusos. Comentó que "Nos hemos dado cuenta que en los Estados Unidos hay más recursos, pero las necesidades son similares. Necesitamos hacer llevadera la vida del ser humano que está privado de su libertad. Son seres humanos que están dentro de una cárcel y procuramos buscar los mecanismos para que esa persona salga con un cambio positivo para bien de la sociedad. Y yo, siendo una mujer, como lo es ella, también tenemos en común algo más: queremos aprender mutuamente y hacer nuestro trabajo lo mejor posible."
Las dos son abogadas, por cuanto, enfatizó la Comisionada Ramstad Hvass : "conocemos los derechos legales de la gente que está encerrada y comprendemos la importancia de proteger los derechos civiles de ellos". Y desean hacer la experiencia tan productiva como pueda ser. El gran reto es proteger a la comunidad pero a los reclusos también y que aprendan, que se capaciten para que adquieran habilidades laborales, eleven su autoestima y aprendan a ganarse el respeto de la sociedad de la cual siguen siendo parte"
"En el Estado hay una prisión para mujeres. No está cercada. Y está dentro de los limites de la ciudad, al frente hay una escuela primaria. La comunidad y los/las reclusos trabajan en actividades con regularidad y los residentes de las comunidades próximas a las cárceles hablan con los reclusos", añadió.
Dijo que recientemente tuvieron una visita de puertas abiertas. La primera en cien años que tiene la prisión. La visitaron más de mil personas. Se hicieron tres programas en vivo desde la prisión con la participación de los prisioneros. Fue un éxito. Los medios apoyaron mucho.