Una semana después de la trágica muerte de su hermana Erika, la Princesa de Asturias volvió ayer a la actividad oficial al acompañar a su esposo, el Príncipe, en una visita a la nueva sede del Instituto Cervantes.
Con un traje de chaqueta negro y blusa blanca y acompañando al Príncipe, quien vestía una corbata negra, doña Letizia apareció con semblante triste cuando los informadores gráficos accedieron a la sala, donde asisten a la reunión de trabajo.