Thelma María Velarde La Torre, cumple el 26 de julio, dos años de haber recibido un trasplante de córneas de un joven que murió en un accidente. Gracias a que existe en Panamá, el Banco de Córneas del Club de Leones de Panamá y especialistas en efectuar esta operación, hay esperanzas de que en su momento, las personas que están en lista de espera de un trasplante de córneas se beneficien al igual que la Prof. Velarde La Torre, quien a sus 81 años conduce su propio automóvil hasta Capira todos los martes para ir a alfabetizar y dar clases a niños de pre-jardín y kinder, voluntariado al que se dedica hace 16 años.
En su residencia en Carrasquilla pudimos dialogar respecto a su vista, su labor y ella recomendó a las personas que estén más anuentes a donar sus órganos, porque "si sabemos que después de muertos no nos van a servir y pueden servirle a otro, por qué no donarlos?"
La Prof. Thelma María Velarde La Torre es una franciscana seglar, quien desde niña tenía problemas con su vista. A los 4 años comenzó a sufrir de migraña. "Por herencia sufro de miopía. A los 9 años me mandaron a usar anteojos, pero mi mamá no quiso porque yo era un poquito inquieta y temía que se me rompieran y tuviera problemas", comenta, mientras una hermana suya, también adulta mayor, con sonrisa picarona le dice: "un poquito inquieta, no sea mentirosa, diga la verdad, bastante inquieta".
Nuestra interlocutora continúa explicando que: "Por primera vez usé anteojos a los 13 años. Llevo 4 operaciones en mis ojos. Tenía cataratas".
Ella recuerda que cuando empezaron a usarse los lentes de contacto a ella un doctor, cuyo nombre se reservó le recomendó usar lentes de contacto blandos. Pero a la semana de estarlos usando le salió una infección en el ojo derecho. BBBLE SEGREGABA MUCHA PUS.
Fue entonces cuando fue a Colombia y el Dr. Barraquel, de Clínica Barraquel se sorprendió de que le hubieran puesto lentes blandos y no duros. Ella dice que "sufrí tremendamente con los lentes de contacto". Luego, en Panamá, fue a la Clínica Boyd, cuando aún estaba vivo el Dr. Benjamín Boyd. La primera vez que fue la vieron los 4 médicos, hace más de 10 años. El diagnóstico fue el siguiente: En el ojo izquierdo, catarata incipiente y en el derecho, afección en el nervio óptico. Por esto es que ella tiene diferencia de visión en los ojos. Le dijeron que "en el derecho le podemos poner cristalino, pero, entienda que nunca podrá ver igual que con el otro ojo".
Le hicieron, pues, la primera operación del ojo derecho y le pusieron el cristalino. Luego de un par de años se hizo la operación en el otro ojo y tiene cristalino también. Le pusieron sus anteojos.
La Dra. Cristela de Alemán la operó, cada dos o tres años se revisaba la vista y empezó a perder la visión con el ojo derecho. Por más que le limpiaban la córnea, llegó el momento en que estaba tan opaca que no trabajaba para nada. Entonces le dijeron que "no había más remedio que la implantación de córnea". No podían operarla hasta que no hubiera una disponible. Eso fue hace dos años. Y, de pronto, un día, la doctora la llamó para decirle que se preparara que el 26 de julio le hacían el trasplante, pues habían conseguido una córnea.
"No tuve ningún problema. Al día siguiente me quitaron la venda y poco a poco fui recuperando la visión. "Sé que las córneas proceden de un muchacho joven que sufrió un accidente. Siempre rezo por él. A toda persona que tenga problemas con la vista así sea con la córnea u otra parte, le recomiendo que siempre y cuando el médico le diga que puede hacerla, que se haga la operación. Siempre que se pueda hacer algo para estar mejor, que se haga", concluyó.
Donación de órganos, un acto de bondad
"Fue una operación ambulatoria, por la mañana me operaron y en la tarde estaba en mi casa. No hubo ni hinchazón, ni moretón, ni dolor, ni nada. Los puntos se pueden cortan a los ocho meses".