Conocer las diferentes costumbres de cada país, su forma de hacer las cosas y la manera de interpretarlas, puede significar la diferencia entre cerrar bien un negocio o perderlo.
En el mundo empresarial son cada día más normales y frecuentes las relaciones de negocios entre países, por lo que es importante conocer la forma de comunicarse adecuadamente y cómo entablar relaciones empresariales en otros lugares del mundo. Podría suceder que lo que para nosotros es normal, para otros puede ser visto como una falta de educación y de respeto.
Por ejemplo, veamos el vestuario: en la República Dominicana el estilo de vestir para los negocios es formal, generalmente con saco y corbata. En el otro lado del mundo, en la Costa de Marfil, es admisible un traje de chaqueta sahariana típica como elegante.
Los australianos le dan un gran valor al lenguaje simple, son expertos y eficaces y van directo a los temas con rapidez. Prefieren las presentaciones sencillas, son directos en las negociaciones y no les gusta regatear ni manipular los negocios. Al contrario de nosotros, no acostumbran ofrecer regalos a la hora de comerciar. Si lo invitan a su casa, entonces sí podrá llevar un vino, flores o chocolates.
Si viaja a Japón o a Tailandia, debe imprimir las tarjetas de visita en el idioma de ellos y en inglés. En estos países, las cenas son muy importantes y se pueden efectuar tanto en un buen restaurante como en la residencia del anfitrión. Es de buena costumbre dejar una pequeña cantidad de comida en el plato, como muestra de que comió suficiente. En la India los asuntos comerciales no se tratan con urgencia: las negociaciones son prolongadas, desconocen los plazos de entrega y las reuniones pueden retardarse. Regalos como bombones, artefactos electrónicos y flores son aceptados. Y a menos que le pidan formalmente que se quede, las reglas de educación dictan que se debe retirar tan pronto se lleven la comida de la mesa.