Cuando una maleta se pierde es enviada al centro de reclamos de la aerolínea.
Una descripción del artículo ingresa a una base de datos utilizada por la mayoría de las empresas de transporte. Durante 120 días se intenta ubicar a los dueños.
Si esta gestión fracasa, los objetos son enviados al "Centro de Equipaje No Reclamado" con base en Scottsboro, Alabama, Estados Unidos.
Allí, un tercio de los objetos se descartan, otro tercio se dona y el resto se vende. El Centro, una tienda privada, tiene un arreglo ultra confidencial con cada aerolínea. Recibe 7.000 artículos por día.
Los objetos que están a la venta en el Centro de Equipaje no Reclamado van desde un pantalón de dos dólares hasta joyas que cuestan miles. Entre los artículos más curiosos están una muñeca Barbie con 500 dólares en su interior, un kajak, un sistema de navegación de jets militares (que fue entregado al gobierno), una armadura, drogas ilegales y otros artículos de contrabando (cuya falta de reclamo es explicable).
Entre los artículos más caros, recientemente se vendió una esmeralda de 41 kilates a 15,000 dólares.
Doyle Owens, un vendedor de seguros, empezó el negocio con trescientos dólares prestados y un pick-up. Se dedicaba a vender los elementos perdidos en las terminales de buses.
Actualmente a su tienda, administrada por su hijo, entra un millón de clientes al año, tiene un bar, una guardería y una oficina de información.
En 1993 las aerolíneas reportaron dos millones doscientas mil valijas perdidas.