El sueño es probablemente uno de los procesos más complejo y activos del organismo, desde una perspectiva fisiológica y de conducta, cuyos delicados mecanismos y organización lo hacen suceptible a cambios de horario y a la influencia del alcohol y drogas.
Los trastornos del sueño pueden presentarse en cualquier momento y edad, sobre todo, el insomnio, definido por la doctora Zeava Kuzniecky de Rubín, especialista de la Clínica del Sueño del Hospital San Fernando, como la percepción de sueño inadecuado e insuficiente en calidad o cantidad.
Es la sensación que tiene el paciente de que su sueño no es el adecuado, ya sea porque le toma mucho tiempo iniciar el sueño, mantenerlo o simplemente despertarse, indica.
Algunos no tienen los síntomas anteriores, pero tienen sueños fragmentados, cuando se levantan se sienten cansados como si las horas dedicadas no hubiesen sido suficiente, o apropiadas en cuanto a su calidad y generalmente lo que se diagnostica en las personas es una combinación de síntomas. Por ejemplo si debuta en el insomnio con dificultades en iniciar el sueño, a medida que evoluciona se agregan otros síntomas que se combinan en el tiempo.
PACIENTES Y SINTOMAS
Todos en algún momento hemos tenido una que otra mala noche, ya sea por expectativa, emoción o tristeza y eso entra en la normalidad que produce el estrés por circunstancias positivas o negativas, por ejemplo, la emoción de una boda, el inicio de clases, la pérdida de un ser querido o trabajo, sin embargo, estos trastornos se consideran normales por tres o cuatro días, ya que cuando el cuerpo y el cerebro se adapta a la nueva situación, el síntoma desaparece y si sobrepasa el período, entonces es considerado ya un tipo de trastorno del sueño que requiere de atención médica, indica la especialista.
Kuzniecky de Rubín aclara que, el insomnio no es una enfermedad, sino un síntoma dentro de los problemas de trastornos del sueño, que se puede producir a cualquier edad, sin embargo, prevalece en adultos mayores y mujeres. Explica que los síntomas son los indicios de un trastorno funcional, algo que percibe la persona y por lo que se ve obligada a buscar una causa.
Cuando la situación dura una o dos semanas, que es cuando realmente se empiezan a vislumbrar cambios en la persona, entonces es ya un problema y si se presenta por más de tres veces consecutivas por semana, o por período de unos tres meses, entonces ya es un tipo de insomnio crónico, porque se ha establecido de manera permanente y por período de tiempo prolongado que necesita ser tratado por un especialista, sostiene la especialista.
Precisa que el insomnio es uno de los trastornos de sueño más común en los adultos y según las estadísticas, de cada tres adultos, uno tiene este padecimiento y de estas cifras, la mitad es de manera crónica en el mundo.
De acuerdo también con estudios estadísticos, se ha establecido que las más propensas a sufrir de insomnios crónicos son las mujeres, sobre todo después de la etapa de la menopausia.
Además, una de cada tres mujeres mayores de 60 años toma imnóticos de forma regular, lo que se traduce en un consumo enorme, sobre todo, en los países desarrollados, con todas los efectos adversos que este tipo de medicamento produce al organismo.
RECOMENDACIONES
Tras sufrir algún padecimiento de insomnio, lo importante es someterse a un diagnóstico médico, porque tratarlo sin conocer las causas no hará efectivo el tratamiento.
En un 50 por ciento de los casos de insomnio crónico, las causas son emocionales, muchas veces los pacientes debutan con insomnio y posteriormente desarrollan casos de depresión o ansiedad. Aunque en menos porcentaje, las causas también pueden ser ambientales y dependen mucho del estilo de vida que desarrolle el paciente. Por ejemplo una persona adicta al alcohol o la nicotina y cafeína tendrá un sueño muy afectado por efectos de estas sustancias.
Otras que concentran su vida en la recámara, tomando el espacio que debe ser sólo para descanso como lugar de trabajo, distracción o diversión, enviándole una información contradictoria al cerebro a la hora de conciliar el sueño, porque ya está precondicionado a mantenerse despierto para trabajar o entretenerse en ese espacio.
De igual modo tratar de dormir en ambientes muy ruidosos y afinados, pocos ventilados o tener un colchón inapropiado puede ocasionar trastornos para conciliar, mantener el sueño, por eso muchas veces es la combinación de todos esos factores lo que provoca el insomnio.
Algunas veces las causas son ocasionadas por enfermedades del sueño. Hay más de 80 trastornos del sueño clasificados; probablemente el más común es la "apnea obstructiva del sueño", como por ejemplo las personas que roncan y paran de respirar durante la noche o si comparten la cama con personas que roncan, los paros de la respiración interrumpirán su sueño, pero en la mayoría de los casos el afectado piensa que tiene insomnio, pero en realidad es una enfermedad de respiración que afecta su sueño.
HAY TRATAMIENTOS ESPECIALIZADOS
Para todos los que tienen insomnio crónico hay esperanzas y ayuda, enfatiza la especialista De Rubín, porque hay tratamientos médicos para tratar sus problemas, ya sean de reestructuración de los hábitos o con el uso de imnóticos en casos muy específicos, donde se compruebe que son meramente trastornos del sueño pero en casos muy específicos, a menos que sean por causas fuera de las mencionadas.
Los tratamientos varían según el padecimiento del paciente, por ejemplo si la causa es una depresión, el tratamiento de fondo será para ese padecimiento, aunque primero se le hace una evaluación para llegar a esa conclusión y luego se refiere al especialista de la enfermedad.
No obstante, si es específicamente trastornos de sueño, donde influyen sus hábitos y estilo de vida, se le hacen las recomendaciones de cambio, por lo que no es una receta igual para todos los afectados.
Para hacer una evaluación médica del problema de insomnio, el especialista requiere como mínimo, disponer de una media hora de consulta, porque es una conversación amplia, donde es necesario conocer muchos aspectos del diario vivir del afectado y así descubrir las causas de su trastorno.
Cuando las causas del insomnio son consecuencias de malas prácticas de hábitos, se recomienda buena higiene del sueño; de lo que se trata es que las personas lleguen a la cama lo más relajado posible y en el horario adecuado, teniendo en cuenta que tampoco es recomendable dormir demasiado. Por ejemplo, hay gente que piensa que entre más temprano se acuesta se quedará dormido más fácil, pero si tiene un reloj biológico acostumbrado a hacerlo tres horas más tarde, lo que conseguirá es estar tres horar ansioso tirado en la cama, porque no podrá conciliar el sueño, por eso es necesario establecer horarios de acuerdo a la costumbre.
También la persona debe evitar ingerir sustancias, alimentos y medicamentos para enfermedades que alteran el sueño, ya que pueden provocarle algún trastorno. De lo que se trata, precisa Kuzniecky de Rubín, es aprender a usar su tiempo para dormir, con horarios estrictos para acostarse y levantarse y sobre todo, tener presente que la recámara debe ser un sitio prohibido durante el día.
En la evaluación médica se determinará si es necesario un estudio del sueño (Polisomnografía Nocturna ), que consiste en adherir pequeños sensores al cuero cabelludo, tórax, abdomen, cara y piernas, mientras el paciente duerme. A lo largo de una o dos noches de estudio, un técnico monitoriza la información registrada, que incluye la actividad del cerebro y de los músculos de las piernas y mentón, los movimientos de los ojos, la frecuencia cardiaca, el flujo de aire y la saturación de oxígeno.
La información recabada será analizada por un especialista, quien determinará si existe alguna anormalidad para ofrecer al paciente alternativas de tratamiento para su caso.