Una granada de vidrio es un recurso icónico que le sirve a Ana E. Pérez para hablar en un taller sobre el impacto destructivo de un rumor. Palabras que aniquilan reputaciones, que siembran dolor, separan y que tan alegremente se van esparciendo como una mala semilla en una empresa, escuela, vecindario o en el hogar.
Los participantes, vía la introspección van descubriendo la fragilidad humana y el alcance de la desinformación, del chisme, que tanto hiere la dignidad y baja la autoestima (que vuelta añicos es tan difícil de restaurar) y aprenden que en el mundo todo tiene un valor y merece respeto.