Variedades

Dos personajes, dos historias

Mortadelli y la Barbie en la vida real son dos personas alegres que se llevan muy bien.


"Perdóname negro, perdóname", "los locos somos más, ellos son más de lo mismo", son sólo algunas de las tantas frases con las que Mortadelli y Barbie han hecho reír a carcajadas a grandes y chicos.

Sus locuras o mejor dicho, la parodia que le hacen a los candidatos presidenciales Balbina Herrera y Ricardo Martinelli, les ha permitido a estos artistas entrar en la privacidad de muchos hogares panameños, en donde por un momento, hacen que el estrés de tantos problemas y, hasta el generado por la misma fiesta electoral, se alejen.

Sin embargo, a pesar de la excelente aceptación que han tenido estos personajes, muy pocas personas conocen el verdadero rostro de George Ballesteros y Sheyla Ballesteros, nombres de pila de estos profesionales. Que aunque algunos piensen no son familia, -hasta hace unos meses se conocieron-, cualquier parecido es pura coincidencia, como también lo es que tengan la misma fecha (11) de nacimiento. Casualidades de la vida.

 

Los une un mismo deseo.
Sí, es cierto que Sheyla y George son dos personalidades extremadamente diferentes, sin embargo; los une el deseo de cambiar la manera de pensar de la gente, hacerles ver que para lograr lo que se quiere hay que estar en el lugar y momento adecuado. Y para cumplirlo estos artistas tienen como herramienta su trabajo, -aunque cada uno por separado- “el teatro o la interpretación permiten hacer críticas sociales y la gente se ríe de ello”, dijo George.

Pero, eso no es lo único, también comparten la pasión por su profesión, el hecho de no cerrar puertas para que así no se les vaya ninguna oportunidad laboral.

Nada parecidos a sus personajes.
En la vida real Mortadelli y Barbie se llevan muy bien, nada parecido a los candidatos presidenciales.

 

George (Mortadelli), es un chico alegre, de 31 años que sabe desde muy joven que el baile y la interpretación eran sus fuertes. En su adolescencia estuvo en algunos conjuntos típicos con los que tuvo la oportunidad de viajar y conocer otras tradiciones.

Mientras trabajaba como recepcionista en un hotel, un buen día llega un amigo que le propone invertir dinero en equipos de producción, fue así como inicia en este campo. Tiempo después, Marquito Arias, de Cool Zone, lo ayuda a entrar en el nuevo programa de TVN llamado “Las vacas lobotómicas” y no duda en unirse al equipo, interpretando a dos personajes.

Después llegaron muchas propuestas que le ayudaron a darse a conocer y a abrirse puertas, entre ellas la más reciente Mortadelli, creado por Andrés Poveda.

 

Por su parte, a Sheyla, una mujer madura, madre de un adolescente de 15 años y con un carácter fuerte, la experiencia fue la que le permitió obtener su papel de Barbie. Ya son más de 10 años los que esta luchadora señora lleva haciendo teatro y no por casualidad, pues en su familia corre una vena artística que heredó de su fallecida madre.

Sus pininos los hizo gracias a su hermano mayor quien fue el creador de una revista musical llamada Producciones entre amigos“, al principio fue difícil ya que para ese entonces había una gran rosca en esta área”, confiesa Sheyla.

Al poco tiempo de haber formado el proyecto ella (Sheyla) viaja a Estados Unidos, pero siempre que regresaba a tierras canaleras sus hermanos y amigos le tenían un papel a interpretar el cual asegura disfrutaba al máximo.

 

Finalmente, después de haber trabajado en tantas obras, para la candidatura de Endara crearon “Yo quiero ser presidente y no hay silla para tanta gente”, lo que se convirtió en una saga por llamarla de alguna manera, sólo que los candidatos cambian.

Luego, hacer un comercial televisivo en donde le tocó hacer de política “a la gente le gustó y me felicitaban, la verdad yo no veía el parecido”, tuvo tan buena aceptación que un amigo le recomienda asistir a el show de Andrés Poveda quien planeaba una parodia política y necesitaba a una mujer que diera vida a la Barbie... Así nace Barbie Guerrera.

Interesantes proyectos.
Profesionalmente, Sheyla Ballesteros desea seguir haciendo teatro, pero una de sus metas es poder encontrar la manera de ayudar a quienes lo necesitan y ya está trabajando en eso, cada vez que puede viaja al interior a llevarle un granito de esperanza a algunas familias. Como mujer se siente completa, “soy feliz como soy”, sin embargo; quiere que su hijo se sienta orgulloso de ella y aunque es divorciada, desea encontrar a una persona que tenga muchos proyectos, “no quiero una media naranja, a estas alturas debe ser entera”, asegura.

George, aunque es más joven, también tiene anhelos y son poder crear una cultura de hip hop y brakedance entre la población joven, también desea convertirse en un gran empresario. Y aunque desde hace 6 años tiene una relación sentimental, todavía no tiene planes de boda ya que está muy enfocado en sus proyectos profesionales.

¿Y la política? George dice no, Sheyla: “no cierro las puertas a nada”.


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358102
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América