Variedades

Dos personajes, una historia

Dos grandes estrellas del teatro en Panamá dan vida a los personajes de la Bella y la Bestia.


Quién no ha soñado con ser una princesa de cuentos de hadas. Pues a Cristina de la Fuente se le cumplió el sueño.

Esta reconocida abogada dará vida al personaje de Bella, en el musical de Disney´s que se estrenó ayer en el teatro Anayansi de ATLAPA.

Una carrera brillante.
Su labor en el teatro musical inició en 1995, participando en el elenco del musical de "Sir Henry, el Pirata", bajo la dirección de Bruce Quinn.

 

"Mi llegada al teatro fue por casualidad, había una audición, me llamó la atención y fui para ver qué pasaba, y a partir de ese momento se me abrieron muchas puertas, afirma la joven de 33 años.

Entre las obras de mayor importancia en su carrera se cuenta con "La Novicia Rebelde" (María) y "Mi Bella Dama" (Eliza Doolittle) donde se destacó por sus personajes estelares.

Además ha participado en "Jesucristo Súper Estrella", "Grease", "Violinista sobre el Tejado", "Evita" y "Sor Cascanueces", todos bajo la dirección de Quinn, y "Peras en el Huerto", de Ricky Ramírez. Desde entonces, Cristina participa una vez al año en un musical.

 

Una artista que estuvo en el OTI en 1995 y ganó el premio revelación. En 1996 obtuvo el segundo lugar del concurso Nacional de la tamborera.

"Desde pequeña, me gustó la música y el arte. Realmente, más que actriz, siempre he sido intérprete", afirma la especialista en leyes administrativas y comerciales.

Más allá del telón.
Madre de dos niños, Ivanna Cristina, de 4 años, y Jean Lucas, de 2 añitos, comparte su vida de casada hace cuatro años con Roderik, un médico y empresario de carrera.

 

"Mi esposo me apoya mucho y mi hija ha heredado el drama y el gusto por la música. Es muy expresiva, y al ver a su mamá, dice que cuando crezca quiere hacer lo que yo hago", afirma orgullosa De la Fuente.

Su tiempo libre lo dedica a sus hijos, incluso trata de leerles libros de cuentos, siendo el favorito de su hija La sirenita; mientras que su hijo prefiere los carros, los aviones y los helicópteros.

Hasta la fecha, el teatro se ha convertido para esta prominente empresaria en un hobbie, pues disfruta de la adrenalina que producen los momentos previos a salir al escenario.

 

"La música esta en mí, no la aprendí, simplemente desde pequeña he cantado. Estudié vocalización y técnica, pues sé que hay que conocer el mecanismo de las cuerdas vocales para protegerla y no abusar de ellas, recomienda la intérprete que en ocasiones ha pasado por 30 noches seguidas de función.

Los años de experiencia le han demostrado que la disciplina, el cuidado propio y la conciencia de la seriedad del trabajo teatral, donde una maquinaria de personas trabaja e invierte mucho dinero en estos espectáculos, son indispensables.

La fórmula del éxito de esta fantasía es la disciplina, y la posibilidad de tener su propia firma es lo que le da la libertad de disponer del tiempo que necesita para el teatro.

Viviendo la fantasía.
"Me siento honrada de personificar a una princesa de Disney´s, creo que como actriz es uno de los picos de mi carrera", asegura.

Lo más importante de esta obra, para la artista, es la posibilidad de transmitir valores como no prejuzgar, discriminar o burlarse de los demás, en especial a los niños pequeños, además de promover la necesidad de no ver solamente el exterior, sino más allá y apreciar a cada cual por lo que lleva adentro.

Para esta estrella, la parte más difícil de La Bella y La Bestia es el final, pues se llega al clímax de la obra tanto física como emocional, ya que son 20 canciones.

Tiempos de gloria
En su rutina de belleza, incluye lavarse la cara todas las noches y quitarse el maquillaje sin falta. Además es usuaria continua del hilo dental y uso de protector solar todos los días. Esta joven no fuma, no consume alcohol, trata de dormir y descasar lo suficiente.

Además, su filosofía incluye ser una mujer positiva. "Tú puedes cuidarte mucho y ser muy atleta, pero si siempre estás con una actitud negativa, llenas de toxinas el cuerpo, por lo que yo trato de ser positiva, tranquila y llevarme bien con todo ", confirma.

Como buena teatrista, la clave para quitarse el estrés es estar sobre las tablas. "Eso es lo máximo, cuando toco el escenario, dejo todo lo demás atrás y cuando salgo tengo tanta adrenalina, que siento que he hecho una sección de meditación que uno se siente flojito, y llego a la casa sin ganas de dormir, porque estoy exaltada, lo disfruto", concluye.

La bestia.
Un músico que se esconde detrás de la máscara de una Bestia es Juan Carlos Adames.

Su carrera artística se inició cuando apenas tenía 10 años de edad mediante su participación en el popular concurso infantil "Festilindo", donde ganó el primer lugar y tuvo participaciones internacionales.

Yiyi Espino, su madre, fue su principal estímulo de pequeño, pues lo incentivó e involucró en la música. "Lo único que me reclamaba era que me encerraba en el baño a tocar guitarra", aclara Adames.

Actualmente es músico para comerciales de televisión, mejor conocido como "jinglero"; presidente de JustMusic; también es locutor de comerciales, haciendo voces raras.

A que no sabían que este joven teatrista es la voz de "Chiqui", la "banca" del Familión, del "Conejo Quick" desde hace 10 años, para todo Latinoamérica; y además es actor y director de teatro.

Con tantos compromisos, el día es este joven empieza temprano. "Veo un poco de noticias para amargarme, hago trabajo con jingles, y tengo locuciones todos los días. En la tarde asiste a la Academia Interamericana de Panamá donde actualmente está montando la obra The Quiz con los niños de ese colegio. Una versión del mago de Oz, pero fonky que sale en septiembre. Luego vienen las reuniones, los ensayos hasta las 2:00 a.m., y cuando llego a la casa, continúo haciendo jingles", afirma.

Los amores de La Bestia.
Otro aspecto que envidiarle a este personaje es el hecho de ser esposo de Analía Núñez, una reconocida modelo, miss, ahora diseñadora de moda, faceta que tiene muy orgulloso a Adames.

Según nos cuenta, la conoció durante un karaoke donde se hicieron amigos.

Debido a muchos compromisos de ambas partes, no pudieron irse de luna de miel hasta dos años después de casarse, pero lleva consigo un amuleto que compró durante sus improvisadas lunas de miel de dos semanas.

Al parecer, a esta pareja el amor le entró por la cocina, pues Adames asegura que Analía cocina súper pritty. Le encanta que cocine tacos, su platillo favorito, el cual ha sido probado por la producción del show de Disney´s. "El único problema es que no se acuerda qué fue lo que hizo, porque lo inventó y creo que le viene de la mamá que cocina súper rico".

Es un hombre cero dieta, que evita alimentarse con comidas rápidas, pues durante la campaña del referéndum quedó anémico y hospitalizado.

Sus pasatiempos le dan de comer: el cine, teatro, la música, que son su pasión.

Este joven artista no fuma, y si toma licor 3 veces al año, es mucho. Le gusta pasar tiempo con Analía, quien es su mejor amiga. Entre sus planes familiares están tener su primogénito después de culminar "La Bella y La Bestia".

"Ella compra mi ropa, pero me deja ser como soy, aunque me regaña si salgo demasiado absurdo".

Vida sobre las tablas.
Este chico se involucró como actor gracias a Bruce Queen a quien conoció en "Festilindo" y quien además vivía al frente de la iglesia de San Francisco de la Caleta, donde participaba en el coro. Unos 10 años más tarde, le dio la oportunidad de trabajar con él y de ahí quedó involucrado en este mundo.

Ha trabajado desde obras clásicas como "Sueño de una noche de verano", ha sido Jesucristo, en Jesucristo Súper Star; José, en "José, el Soñador"; el Che, en "Evita"; y el león cobarde en el Mago de Oz; en papeles serios como "Un Violinista sobre el Tejado", "My Fair Lady", "Amor sin Barreras" y el "El Búho y la Gatita", dirigida por Edwin Cedeño.

Actualmente, es La Bestia en La Bella y La Bestia y el director técnico de la misma obra.

Un papel exigente
Confiesa Adames que su aspiración era ser Lumiére en la obra, pero llegó Miguel Herrera e hizo también el papel y no le quedó de otra que audicionar para ser La Bestia.

Lo que más le preocupa de su papel es la voz, pues es tenor, un tono más agudo del necesario en esta obra, que es barítono (tonos graves).

En cuanto a su papel, asegura que hay dos cosas difíciles: una es el esfuerzo de la voz, pues el personaje le exige gritar, hablar ronco y forzar su voz al límite como nunca lo ha hecho y la otra es el mensaje. "El personaje está lindo, porque empieza muy bravo y enojado con la humanidad y siente que lo juzgan por su apariencia, pero gracias a Bella descubre que lo importante no es lo que lleves afuera, sino lo que llevas por dentro", dijo.

Es una obra para niños de dos años hasta 80 años, donde los más pequeños van a estar a borde del asiento mientras que los más grandes van a tener la oportunidad de analizar su entorno.

En cuanto a sus planes futuros, asegura que su mayor interés es dirigir obras de teatro, y llenar los pequeños espacios de requerimiento técnico como micrófonos inalámbricos. "Quiero invertir en el teatro y seguir locutando" concluye.


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392488
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América