El bar londinense Boujis es el lugar favorito para que los jóvenes herederos Guillermo y Harry y sus amigos disfruten de las botellas de vino de casi 800 euros cada una, que descorchan por doquier, según informa el diario Daily Mail.
Guillermo se reconcilió allí con Kate Middleton y Harry protagonizó peleas con paparazzis y escándalos como el besuqueo de pecho a la presentadora de TV, Natalie Pikham.
Famosos disfrutando de grandes celebraciones no es lo único que se puede encontrar en Bujis.
Después de todo, Gran Bretaña es uno de los países con mayor consumo de droga, el 30% de los jóvenes la consumen.
Y esto supone un trabajo extra para el príncipe Carlos que tiene que velar por la imagen de sus pequeños y esperar que nunca pillen a sus retoños en imágenes comprometidas y que los puedan relacionar con ese consumo.