Los niños no suelen comprender el significado de la muerte hasta que no tienen 3 ó 4 años de edad, sí experimentan la pérdida de parientes cercanos de forma bastante similar a como lo hacen los adultos. No hay dudas de que, aún desde la infancia, los niños se afligen y sufren una gran pena.
Sin embargo, ellos perciben el tiempo de forma diferente a como lo hacen los adultos, lo cual hace que puedan pasar por las etapas del duelo rápidamente. En sus primeros años en la escuela los niños pueden sentirse responsables por el fallecimiento de un familiar y por lo tanto pueden necesitar ser reafirmados y tranquilizados al respecto. Los jóvenes pueden no hablar de su duelo por miedo de añadir sobrecargas adicionales a los adultos que les rodean. El duelo de niños y adolescentes y sus necesidades de duelo no deben ser pasadas por alto cuando un miembro de la familia ha fallecido y deberían ser incluidos en los arreglos del funeral.
La subgerente de Empresas Municipales de la Alcaldía de Panamá, Nilsa de Caballero, manifestó que la conservación de las tumbas de los próceres y de las personalidades ilustres es compartida.
Explicó que en el caso de los soldados de la Independencia, el mantenimiento recae en el municipio capitalino. Cabe señalar, que al momento del recorrido por parte de El Panamá América se observaban labores de limpieza en ese punto.
Detalló que la familia de Domingo Díaz donó el mausoleo donde reposaban los restos del expresidente, y ahora descansan los de los soldados de la guerra de Coto.
Con relación a los casos como los de Fermín Naudeau, Justo Arosemena, entre otros, aseguró que todos los años le cursan notas a los diferentes planteles que llevan el nombre de estos personajes, para que el estudiantado se organice y limpien el sepulcro, proporcionándole el cuidado necesario para honrar su memoria.
En el caso de la tumba de Manuel Amador Guerrero, dijo que ésta es responsabilidad de la Presidencia de la República, pero en los últimos tres años no la han atendido, dejándole esa responsabilidad al municipio.
Es importante mencionar que aún existen personas inescrupulosas que se dan a la tarea de hurtar y desvalijar las tumbas de las personalidades y de panameños comunes, tal es el caso del sepulcro de Belisario Porras al que le sustrajeron los cuatro aros de bronce que estaban en la parte superior de la fosa.
Existen campos santos como el Jardín de Paz, donde este tipo de irregularidades (hurtos) no se registran. Por otro lado la funcionaria manifestó que en concepto de morosidad por tasa de mantenimiento la suma asciende a 303,500 balboas. Esto es producto del no pago de B/. 10.00 anuales para mantener limpio el campo santo.
"Esto no equivale ni a un balboa al mes y la gente no quiere pagarlo", informó. Caballero detalló que las 54 mil fosas que maneja la Alcaldía de Panamá, el 30 por ciento son abandonadas por los familiares.