Organizaciones ecologistas denunciaron el miércoles a varios grandes países por contribuir a aumentar la destrucción forestal mientras reducen la emisión de gases tóxicos.
Un informe de Greenpeace y del World Wide Fund for Nature (WWF) advierte de que ciertas estratagemas "particularmente audaces" de naciones como Estados Unidos, Japón, Australia y Canadá están dañando aún más el medio ambiente.
En la cumbre de Kyoto, en diciembre de 1997, se decidió que los países industrializados reducirían entre 2008 y 2012 sus emisiones de gas al menos a un nivel de un cinco por ciento inferior al que registraban en 1990.
Los experucir directamente sus emisiones de gases tóxicos, han optado por plantar árboles para reducir el "efecto invernadero" con el pretexto de que absorben grandes cantidades de dióxido de carbono (CO2).
Según el director de política climática de Greenpeace, Bill Hare, esta práctica está contribuyendo a la destrucción de grandes plantaciones del mundo, que se están convirtiendo en auténticos depósitos de carbón vegetal.
A Hare le resulta una "ironía" que los países puedan reclamar los llamados "créditos al carbón" por plantar árboles, pero que no se les multe, sin embargo, con "deudas al carbón" por deforestación.
En vísperas de la reunión del próximo 13 de noviembre en La Haya sobre cambio climático, el experto Tim Cadman, miembro de la Red de Bosques Autóctonos de Australia, ha elaborado varios estudios para explicar este tipo de estratagemas que utilizan los países en cuestión para cumplir con sus compromisos de Kyoto.
El informe de Cadman acusa a la mayor eléctrica japonesa, Tokyo Electric Power Company (TEPCO), y a la Mitsubishi, de estar involucradas, junto con la firma australiana North Forest Products, en un plan de "limpieza" de grandes zonas de bosques naturales, siendo muchas de ellas hábitat de especies en amenaza de extinción.
Según Cadman, enormes parcelas de tierra son sustituidas por "lucrativas plantaciones de bosque industrial" que crecen mucho más rápido y cuyos árboles generan un tipo de pulpa que luego aprovecha Mitsubishi.
Esas plantaciones aportan además unas 130.000 toneladas de "créditos al carbón" a la empresa TEPCO, añade Cadman.
Greenpeace y WWF piden a los 184 participantes en la Convención Climática que se excluya esa forma de "limpieza" ambiental y que, por el contrario, los países industrializados cumplan sus compromisos de reducir sus emisiones.