El pintor ecuatoriano Sigifredo Camacho Briceño inauguró el viernes en el Museo de San Bartolomé de Roma la muestra "Viacrucis del migrante", integrada por 28 obras, incluido un retrato del Papa Juan Pablo II, con el objetivo de sensibilizar a las personas sobre los problemas de los inmigrantes.
El artista se propuso sensibilizar al público sobre los obstáculos y consecuencias que deben afrontar las personas que han dejado su país para encontrar nuevas oportunidades de vida lejos de la propia tierra.
La migración es el tema que se aprecia en todos los lienzos, asociados, a su vez, con escenas del Vía Crucis. Ambos temas están conjugados a través de un argumento común: el dolor y el sacrificio.
La muestra está presidida por un retrato del Beato Juan Pablo II, que el artista donó a la Santa Sede. El cuadro, de dos metros por dos metros, fue entregado simbólicamente a las autoridades del Vaticano, durante la ceremonia de apertura.
No es la primera vez que Camacho expone en Italia, ya que en el año 2006 lo hizo en varias galerías de la ciudad de Pisa y en 2008 junto a otros artistas ecuatorianos, que son miembros del "Grupo de arte pictórico Ecuaexpondiluz".