Los edulcorantes bajos en o sin calorías se utilizan en multitud de productos alimenticios, incluidos los postres helados, batidos, bebidas vegetales, néctares y bebidas a base de zumo, yogures e incluso en productos farmacéuticos.
Durante el XXI Congreso Internacional de Nutrición, el Prof. Lluís Serra-Majem, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública y director del Instituto de Investigaciones Biomédicas y Sanitarias de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, señaló que "los edulcorantes son utilizados de forma segura por los consumidores de todo el mundo desde hace más de un siglo".

En opinión de la Prof. Anne Raben, del Departamento de Nutrición, Ejercicio y Deportes de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Copenhague, "se han hecho públicos algunos estudios que asocian los edulcorantes bajos en calorías al riesgo de aumento del apetito, la ingesta de alimentos y, por tanto, con el incremento de peso. Sin embargo, estudios de intervención llevados a cabo durante los últimos 25-30 años han demostrado que los edulcorantes bajos en o sin calorías no estimulan el apetito ni aumentan el peso corporal. Diversos metanálisis realizados en los últimos años han concluido de forma bastante unánime que el uso de edulcorantes bajos en o sin calorías puede contribuir a reducir el peso corporal en comparación con el azúcar", aseguró.
Por su parte, la Dra. en Ciencias Químicas Susana Socolovsky recordó que los edulcorantes bajos en o sin calorías se utilizan en una gran variedad de alimentos y bebidas dado el interés de algunos consumidores por controlar su peso corporal.
Claves
Un tema de interés científico
El uso de los edulcorantes bajos en o sin calorías supone un tema de actualidad y gran interés para la comunidad científica. El Dr. Hugo Laviada destacó que “la utilización estructurada de edulcorantes no calóricos en programas de control de peso o en el manejo nutricional terapéutico de personas con diabetes y con sobrepeso y obesidad, siempre y cuando se sustituyan en dichos programas los endulzantes calóricos, puede contribuir a la reducción ponderal y al control metabólico en programas estructurados”.