Atletas de maratón, triatlón o ciclismo alpino deberían vigilar de cerca sus corazones.
Han salido a la luz las últimas evidencias científicas que constatan que el deporte intenso y a largo plazo sí puede causar daños en el ventrículo derecho (una de las cuatro cavidades del corazón, que recibe la sangre no oxigenada y la impulsa fuera del órgano a través de la arteria pulmonar) en algunos de ellos.