MARÍA GUADALUPE Candelaria es una digna representante de Isla Grande. Fuerte como un roble, a sus setenta años (cumple 71 el 12 de diciembre), tiene un cuerpo y un tono muscular que ya quisieran exhibir muchas quinceañeras. Y es que, ella a la edad le ha ganado la partida. Pone a trabajar su mente y su cuerpo día a día, para que ninguno se atrofie.
Una buena administradora del tiempo es "Guada", como le llaman sus amistades.
A las 5: 00 a.m. comienza el ajetreo en la ocupada agenda cotidiana (que culmina a las 11: 00 p.m.) de esta extravertida dama que no es egoísta a la hora de sonreír y cuya autoestima fortalece desde que se levanta hasta que se acuesta (sin que ello implique que es narcisista ni nada por el estilo). Nos cuenta rién dose que solía mirarse al espejo y se decía: "cosita linda, si tu mamá estuviera viva diría ¡qué portento de hija tengo!".
Dinámica, alegre, "chispa", siempre lista para colaborar, así es María Guadalupe, quien aconseja a las personas que cuando se vayan a jubilar "traten de vislumbrar su futuro. Diez años antes vayan pensando qué hacer, ya que muchos se jubilan y no se han preparado. Tienen una vida sedentaria en vez de activa, lo cual es perjudicial, porque entonces comienza la depresión, los achaques y el descalabro mental".
Según ella, se debe elaborar una lista de cosas que uno no ha hecho por estar ocupada en el trabajo, atendiendo a los hijos o al esposo y que ha ido posponiendo para cuando tenga tiempo.
Ella practica la natación de martes a viernes de 8: 00 a.m. a 9: 30 a.m. con un grupo de la III Edad, el Club de Natación Los Pioneros de Panamá, donde hay también otros integrantes que como ella han ganado campeonatos dentro y fuera del país y son orgullo nacional.
A esta isleña le gusta mucho promover los bailes congo y folclóricos, para que no se pierdan. Es instructora de baile congo (a un grupo de la III Edad de la UNAC) y pertenece al grupo Acuarela Tropical (formado por educadores y jubilados). También, todos los miércoles, de 1: 00 p.m. a 3: 00 p.m., tiene práctica de coro. Y los jueves son las de teatro, de 1: 00 p.m. a 3: 00 p.m.
Ella tiene buena mano para la cocina, le gusta mucho hacer turismo interno y disfruta la lectura. Prefiere las obras de Gabriel García Márquez y Rosa María Britton, aunque también lee revistas y periódicos.
Otro pasatiempo suyo es hacer ejercicios mentales, de meditación, porque tiene conocimientos de metafísica y ha estudiado yoga.
Ella promulga que una tiene que ayudarse y buscar una misma las cosas que quiere y que le ayudarán a crecer. Buscar en el interior, para fortalecer el espíritu. Y para ello la meditación es un buen camino. También lo son desarrollar tolerancia, empatía, aprender a escoger las personas que están en torno a uno, no tratar de cambiar a nadie, sino ayudarlos a través del ejemplo, de las acciones que uno realiza. El respeto a la identidad del otro es también fundamental en la filosofía de vida de María Guadalupe Candelaria.
A los jóvenes, para que lleguen con energía, motivados y calidad de vida a la edad dorada, les aconseja vivir un día a la vez, alimentarse bien, dormir bien, sonreír más a menudo y organizarse para no estar en constante carrera contra el reloj. También, fortalecer la vida espiritual.
Además, es muy importante que uno se conozca, sus virtudes y sus defectos, que se proponga crecer día a día y decida lo que quiere eliminar, o reforzar de su personalidad y trace un plan de acción, para que no quede en palabras.
Empeño, mucho empeño hay que demostrar si se quieren alcanzar las metas. Y esto se logra con disciplina, le consta a nuestra interlocutora, quien opina que los adultos mayores en Panamá deben gozar de más respeto y consideración por parte de la sociedad, porque no son ciudadanos de segunda clase.
No hay que creerse más ni mejor que los demás. Hay que ser uno mismo, ser honesto consigo y los demás. Y, quererse mucho, pues cuando uno sabe lo que vale, aprende a valorar más a los demás y a respetarlos.
Ella ha gozado la vida. Es ocurrente, inventora, positiva. Siempre tiene un chiste a mano o alguna frase para alegrar a los demás y hacerlos sentir especiales. Nos dice que recientemente hizo de maniquí viviente en un almacén de la localidad y fue una experiencia divertida que disfrutó mucho. Otro día un grupo de III Edad tenía un acto y le pidió que bailara congo. Ella, ni corta ni perezosa, se puso la falda, que tenía en el local para las clases que dicta allí y con la misma camisa que cargaba puesta se dispuso a bailar, pero el asunto era qué ponerse en la cabeza. Tomó otras faldas, las enrolló y se las colocó. Entonces ya nadie tuvo más que hacer que admirar la cadencia de sus movimientos.
En 1993, a raíz de los III Juegos Florales que se realizaron en Veraguas y Panamá Metro, quedó campeona en natación.
Ser campeón en un deporte exige disciplina, comenta y sigue diciendo que hay quienes quieren conquistar medallas, pero sólo practican un par de meses antes del torneo. Ella aconseja practicar todo el año, para estar en forma y preservar la salud (o recuperarla), pues el ejercicio es terapia de ocio.
Ejercicios y optimismo
Con alma latina, picardía, buen humor, seguridad en sí misma, un carisma que le abre puertas y adorna su personalidad, María Candelaria da la fórmula para disfrutar de la Tercera Edad.