El director de cine, Randal Miller publicó una declaración tras admitir culpabilidad delante de la ley en la muerte de una asistente de cámara, Sarah Jones, que murió en un accidente con un tren durante su rodaje sobre la vida de Grega Allman el año pasado.
Llegó a un acuerdo con los fiscales de 10 años en la carcel, 360 horas de servicio a la comunidad y una multa de $20.000 y que él asumiría toda la responsabilidad, a cambio no afectara a su esposa, la productora, Jody Savin ni los demás involucrados.
"El 20 de febrero 2014 se cometieron una cantidad de errores y el accidente terrible que ocurrió que se llevó la vida de Sarah Jones. Fue una tragedia horrible que me atormentará para siempre. Aunque conté con mi equipo, fundamentalmente la responsabilidad es mía y fue mi decisión grabar la escena del guión que causó esta tragedia. Acepto culpabilidad por tres razones: primero para proteger a mi esposa y familia, segundo, por respeto hacia la familia Jones y no obligarlos a pasar un tribunal difícil, y tercero de responsabilizarme por mi falla en no tener conocimiento de que se había efectuada cada medida de seguridad".