Claves
- Con esta son más de 15 obras las que ha puesto en escena TopLine Events. Es el onceavo musical familiar.
- El director general es Juan Carlos Adames.
- El director musical José “Pepe” Casís.
- Las coreografías son de Yilca Arosemena. La escenografía de Rafael Navarro y el vestuario de Musha Rusha (Analía Núñez).
En síntesis
- Buscábamos una joven que tenía que tener dulzura y un carisma propio de una princesa de cuentos. Tenía que bailar y cantar...Y cuando nos reunimos con Sheldry nos cautivó no solo su belleza sino también su dulzura y luego de una audición de canto no nos quedó la duda que sería una excelente princesa”.
- Yescenia Navarro y Johana Chamorro
- Productoras
Su belleza es quizás su primera carta de presentación, pero no la única de la que dispone Sheldry Sáez, quien suma a su hoja de vida otro importante logro, al haber debutado exitosamente la noche de este miércoles en el ámbito teatral en “Blanca Nieves, el musical”, la primera puesta en escena de este año de TopLine Events.
Al igual que el príncipe Fernando, quien quedó prendado de la princesita tan pronto la vio, así ocurrió con el público, especialmente el infantil, el cual quedó cautivado con la belleza, candor, sencillez y bondad de la beldad.

En el montaje, el vestuario, coreografías, escenografías, música, maquillajes, juegos de luces, sonido y el talento del elenco se conjugaron para transportar a los niños al mágico mundo de los cuentos.
Ellos no cabían en sí de gozo viviendo con el personaje sus aventuras: en el palacio cuando casi es asesinada por orden de su madrastra, en el bosque, en la casita con los siete enanitos, el encuentro con el príncipe, la tristeza que se hospedó en el corazón de ambos cuando veían su amor como un sueño imposible de cristalizar y miraban la luna azul suspirando, tristes, anhelantes, casi suplicantes...

No importa que el espejito (Miguel Herrera) siguiera de parte de la malvada madrastra (Ana Lía Núñez), cuya belleza tampoco tenía nada que pedir. Los niños, como el príncipe, siempre fueron fieles a Blanca Nieves, se dolieron con la injusticia de que era víctima, disfrutaron las canciones, coreografías y ocurrencias de los enanitos, también rieron con Leopoldo, el edecán del príncipe Fernando y se alegraron cuando la villana madrastra, convertida en bruja (Fabiola Sánchez) fue escarmentada.
En el segundo acto, casi al finalizar la obra, lanzaron exclamaciones de aprobación y complicidad cuando el príncipe le dio el primer beso a la bella joven.

Los niños se fueron a casa llenos de entusiasmo luego de ver que la bella princesita iba a ser reina y por siempre viviría feliz junto a su amado y apuesto príncipe que la salvó de las garras de su madrastra quien además de la manzana envenenada que le dio con la intención de matarla, tenía su corazón envenenado por los celos, el odio y la envidia.


