Fernando Toledo es graduado de Bellas Artes. Hizo títeres y teatro y le gustaba mucho el fútbol al extremo que tuvo que decidir entre el arte o el deporte; finalmente, los pinceles ganaron.
Como cualquier joven, sentía la inquietud de saber qué pasaba fuera de las fronteras de su Ecuador, sobre todo, sentía la curiosidad de ver lo que era el arte en otros países, conocer artistas y pinturas diferentes.
"Cuando llegó a Panamá, a finales de 1991, estaba iniciando mi trayectoria, aunque en mi país hice mi primera exposición en 1986. Mi carrera la he hecho con mi influencia andina y lo que he encontrado aquí", dice.
Le llamó su atención el cambio de luz en la atmósfera, diferente a los países del sur, además del contraste muy marcado de las sombras, aquí también puedo ver obra de otros artistas que quería conocer, eso fue nutriendo su trabajo.
Sobre las primeras pinturas que mostró, hace ya viente años, dice que pueden estar en buenas manos, refiéndose a la pregunta si recordaba quién le compró un primer cuadro.
Ese toque precolombino que plasmo en un principio, ahora es la influencia arquitectónica y de la geometría la que cubre las telas; esto, también buscando más luminosidad en el color.
En cuanto a la cantidad de pinturas que ha producido, Toledo comparte, son muchas, pero no puedo cuantificar, hay épocas en que he sido más productivo, ha habido épocas en que las obras me han costado más trabajo, más tiempo y ha habido lapsos entre pintar y dejar de pintar, pero creo que lo importante al final, para el artista es tener la calidad.
En esta obra que expone hoy, hace referencia a la recuperación del paisaje, primero como artista le llama la atención el paisaje, yo interpreto y reinterpreto el paisaje, está combinando el blanco, el negro y los grises con el color.
El tema está relacionado con lo que está pasando en Panamá, específicamente el boom de la construcción, desmedido y abusivo que está destruyendo los espacios verdes de la ciudad, la interpretación de ese paisaje en carboncillo es una metáfora de que se está perdiendo el color.