Más allá de la moda en que se ha convertido la henna en el mundo occidental, esta representa años de tradición en muchas culturas.
Uno de los más conocidos son los rituales de las mujeres indias que se dan durante sus bodas.
Estas ceremonias reciben el nombre de mehndi o henna y consiste en que un grupo de tatuadores, dependiendo del tamaño del grupo, acuden adonde se encuentran reunidas las mujeres de la familia para adornar sus brazos, de cara a la ocasión.
La razón por la que esto se da es debido a que la henna es sinónimo de fiesta en la India.
Panamá
Geisy Valdés, de Redline, lleva cuatro años plasmando este arte en la piel de muchas personas.
Entre el 80% y el 90% se trata de mujeres, y el resto son hombres que lo hacen por diversión o como una forma de probar si se sienten cómodos antes de hacerse algo permanente.
"Siento que es una buena opción antes de hacer algo que te vaya a durar toda la vida", explica la tatuadora.
Para ella, en un principio lo más difícil a la hora de realizar esta técnica fue dejar de usar el bolígrafo y hacerlo totalmente a pulso. "Creo que actualmente lo único que no hago son rostros, lo demás sí", añadió.
Los diseños más pedidos son los clásicos infinitos, las plumas y los nombres. "Las personas siempre suelen pedirme cosas así, incluso los diseños que son para representar a sus mascotas, las huellitas y corazones con huellas".
Existen diferentes tipos de henna. Está la natural, en color rojo y chocolate, y está la prefabricada que tiene tonalidades en negro, fucsia, naranja, verde y azul.
Esta técnica puede presentar ciertas reacciones alérgicas, sobre todo en personas con un alto grado de sensibilidad.
"En el tiempo que llevo haciendo henna solamente tres personas, de todas a las que le he hecho, les ha dado alergia, pero es porque son sumamente sensibles, entonces, suele pasar que cuando son alérgicos se brotan con la misma forma del tatuaje, hay otras personas que los brotes les sale afuera del tatuaje, entonces cuando pasa eso, yo de inmediato se los quito y les recomiendo que vayan directo a su dermatólogo, porque eso se puede convertir en una quemada", explicó Valdés.
El tiempo de duración aproximado está entre una y dos semanas como máximo.