Vivió cinco años y medio en Asia (4 1/2 en Tailandia, un año en Singapur y ha viajado por China, Hong Kong, Indonesia... ) y esto la marcó como persona y artista. Para bien.
En los cuadros de la pintora peruana y la vida personal de Tatiana Gutzalenko, se aprecia esa influencia oriental, pues vive momentos de crecimiento espiritual, introspección, búsqueda y relajamiento mediante la pintura, lectura, música, recogimiento y el yoga.
El miércoles 21 de octubre a las 6:30 p.m. en Arlene Lachman Galería inaugurará “Armonía”, que consta de 25 obras de formato variado y en donde la figura humana es una constante y los colores fuertes, como el rojo, abundan.
Oriente entró a su vida por el olfato.
“En Bangkok los olores te abrían el apetito”, dice. Luego, fue la vista la que golosa fue captando imágenes que almacenó la memoria y amalgamadas con la imaginación y creatividad dan frutos coloridos, de corte oriental.
Viajar, los gatos, las personas sinceras, cocinar, son algunos de los gustos de la pintora.
Con un hijo adolescente y una universitaria, Tatiana ahora quiere dedicarse 100% a ser artista. Su esposo Harold la apoya.
“El arte se posesiona de ti, te atrapa y no quiere compartirte con nadie. Es muy egoísta, te quiere sólo para sí”, concluye.