Javier Bardem ejerce de astro rey del nuevo universo, lineal y barcelonés, que Alejandro González Iñárritu hace girar en "Biutiful", película con la que el actor español ganó el premio al mejor actor en Cannes por un papel que le obligó a "quitarse hábitos hasta hacerse casi transparente".
"Sólo tenía que rezar y entregarme", resumió el actor al presentar la película en Madrid.