A pesar de encontrarnos en 2015, la puesta en escena de esta celebración real parecía sacada de los años 50. Con el recuerdo de Diana de Gales, la princesa Charlotte, la segunda hija de los duques de Cambridge, William y Kate, fue bautizada el domingo en la capilla de Santa María Magdalena en Sandringham, en una íntima ceremonia.
Solo 21 personas fueron invitadas. La pequeña llegó a la iglesia, donde también fue bautizada su fallecida abuela en el año 1961, en un coche de bebé clásico empujado por su madre.

Vistió el mismo ropón que utilizó el príncipe George el día de su bautizo.


