El carnaval de Venecia, el más sofisticado y elegante del mundo, llegó hoy puntual a su cita con el reino de las máscaras, en el que este año habitará la magia del teatro, al que está dedicada la edición.
"El camino de las máscaras y la fiesta de los teatros" acoge ya a los miles de venecianos y visitantes que, como cada año, se disponen a llenar de colorido y sofisticación, hasta el 9 de febrero, miércoles de ceniza, las plazas y callejuelas que surgen entre los canales.
El asesor de Cultura y Turismo de Venecia, Armando Peres, subrayó que este carnaval de 2005 "será más tradición que acontecimiento, para revalorizar la cultura y costumbres populares, con el teatro como aliado".
Los actos festivos comenzaron en la ciudad de Marco Polo y Casanova con danzas antiguas, música y representaciones teatrales, pero tendrán uno de sus puntos álgidos el domingo, con el típico "Vuelo del Angel", el descenso desde el campanario de la monumental plaza de San Marcos de una joven elegida para la ocasión.
Como maestro de ceremonias de la fiesta vuelve a oficiar el conocido director teatral Maurizio Scaparro, creador del "carnaval del teatro" de principios de los años 80 y que ahora presentará un espectáculo de 72 horas de duración para poner el colofón a los festejos.
Este maratón, titulado "Cantos de vida en tiempos de peste", explorará los diversos lenguajes de la escena y de la poesía a través de un ciclo ininterrumpido de actuaciones.
"Será una oportunidad para la alta cultura en el carnaval, que tendrá su dosis de máscaras y tradición, pero que paralelamente pretende abrir un espacio de reflexión sobre el lenguaje, la cultura o la inmigración", señaló Peres.
Al gran proyecto de Scaparro se le suman ya desde hoy montajes escénicos en todas sus versiones y expresiones, que cobrarán vida en los principales teatros de la ciudad, incluida la reconstruida ópera de La Fenice, y al aire libre, si el tiempo no lo impide.
Las inclemencias climatológicas que amenazan a Venecia van más allá de la ola de frío polar que sacude ahora a Europa y se concretan en los fenómenos de agua alta que periódicamente inundan sus calles y obligan a cruzarlas sobre pasarelas móviles.
Pero, ni el frío ni el agua parecen suficiente impedimento para que lugareños y turistas renuncien a los refinados e interminables desfiles, las máscaras más originales y atrevidas y las fiestas más exclusivas.
Porque junto al trajín callejero, que tiene su principal espejo en la Plaza de San Marcos, hay opciones más privadas y, por supuesto, no al alcance de cualquier bolsillo, a las que se abonan ricos viajeros de todo el mundo.
Los hoteles de lujo venecianos, como el famoso Danieli, hace días que tienen ya preparadas sus colecciones de disfraces para que se los enfunden sus privilegiados huéspedes y se pierdan por los laberintos de Venecia.
En el ámbito público, el carnaval de la ciudad de los canales reúne unos 300 eventos, entre propuestas de asociaciones culturales, grupos musicales y compañías teatrales, que deben conformarse con un presupuesto de 850.000 euros, la mitad que el año anterior, aportado en buena medida por empresas patrocinadoras.
Arlequines, polichinelas, acróbatas y demás personajes sacados de la Comedia del Arte (representación típica teatral de siglo XVI), se multiplican ya por todos los rincones de la ciudad para dar vida a una nueva edición del carnaval de Venecia.
Habrá el desafío de máscaras" y el clásico partido de fútbol con vestidos de época.
"El camino de las máscaras"
Desde ya la comunidad en Venecia se prepara para llevarle al mundo lujo y tradición.