Bien reza el refrán: "el casado casa quiere", pues junto a los preparativos del matrimonio, las flores, la Iglesia y el vestido, los novios deben comenzar a preocuparse por el sitio en dónde comenzarán su vida matrimonial.
De esta manera, la elección del barrio o el tipo de vivienda que se convertirá en su nuevo hogar, pasa a formar parte de las decisiones importantes de una pareja. Ello porque se deberán compatibilizar las expectativas y sueños del otro, además de los espacios que permitirán disfrutar solos y acompañados, pues recuerden que los hijos llegarán y no deben ser excluidos de sus planes.
Hay varias alternativas para que la pareja recién casada cumpla el sueño de su "nidito de amor", pero a la vez, también es difícil de ignorar que en nuestro, país no hay muchas opciones donde escoger, habiendo varios aspectos que influyen. Si se desea vivir en un área céntrica de la ciudad, la mejor opción es un apartamento, pero si la idea es vivir en una casa, habrá que elegir en dos áreas: hacia las afueras del distrito de San Miguelito o después del Puente de las Américas.
Claro está que, estamos hablando de dos opciones aptas para parejas de recién casados que no cuentan con tantos ingresos como para vivir en un costoso complejo residencial.
En este caso, el primer consejo es ¡no se precipiten!. La pareja debe tomarse el tiempo para conocer y estudiar las fórmulas de financiamiento propuestas por los bancos para la compra de viviendas, o conocer todas las cláusulas de contrato para alquiler, si es que se han inclinado por esta opción.
Además, es recomendable consultar con la inmobiliaria cuáles son los gastos extras, prever que la casa tenga las comodidades suficientes, locales comerciales y transporte público.
Una vez decidida el área y el tipo de residencia en la cual se establecerán, los novios deben visitar los principales proyectos y sugerir cuál es el que se ajusta más a su presupuesto y necesidades.
Así nos cuenta Nair Segura, quien en busca de su nueva casa, optó por el área después del Puente de las Américas, ya que la familia de su esposo vivía en esa área y era un punto a su favor.
"Una vez que seleccionamos el proyecto que nos interesaba, dedicamos un día entero para recorrerlo y seleccionar la casa de nuestro gusto. Para nosotros era importante que estuviera en una esquina, por la extensión del terreno, pero realmente la queríamos así para tener menos vecinos, porque así hay menos problemas, a pesar de que no pasó mucho tiempo cuando nos pusieron una casa al lado".
Como muchas parejas, Nair y su esposo experimentaron la difícil, pero no imposible tarea de acondicionar la casa. Para ella lo más importante era equipar la cocina, aunque para determinar cuál es la pieza más urgente para acondicionar y amueblar, se debe establecer una lista de prioridades; esto les hará ganar tiempo y tendrán menos frustraciones.
Generalmente se empieza por el dormitorio. En primer lugar hay que adquirir una cama resistente y por los accesorios ni se preocupen, pues habrán conseguido los necesarios en "la despedida de solteros" o en el "casa shower" que organizaron antes de mudarse. Si no es así, pues deberán ir comprándolos poco a poco.
Siempre tomen en cuenta que los gastos son limitados al inicio, por lo que los detalles no deben ser costosos. ¡Ah! y no se olviden de invertir en dos juegos de toallas.
El segundo rinconcito a equipar es la cocina. La estufa y la refrigeradora pueden ser abonadas con anticipación, pero eso sí, recuerden que las ventajas de uso como el consumo moderado de energía, podrían ser puntos a su favor, así es que es recomendable no inclinarse por lo más caro, sino más bien que supla sus necesidades.
Por los electrodomésticos no se preocupen, por lo general siempre los regalan (bueno, si tienen un padrino de bodas abnegado), lo que sí hay que tomar en cuenta son los platos, los cubiertos, vasos y un juego de ollas, puesto que éstos son utensilios que no se reemplazan con frecuencia.
¿Y la sala y el comedor?. Puede que los hereden de mamá, pero si no es así, no se desesperen, con el tiempo podrán comprar un pequeño juego de sala y comedor, que se adapte al espacio destinado, recuerden que por ahora son solamente dos.
Si ambos difieren en el estilo rústico y el moderno, ¿qué les parece mezclar los dos?. Esto hará que ambos estén contentos y no se sientan desplazados, sólo prueben y verifiquen que se pueden llevar bien los dos estilos.
En fin, cada detalle debe ser planeado con anterioridad y con la mayor cautela, el mensaje y las anécdotas son firmes. Las parejas no deben apresurarse, todo es cuestión de organización, recuerden que invertir en una casa genera muchos gastos para los cuales hay que estar preparados.
Además, es mucho más emocionante y romántico ir armando la casa poco a poco, a su gusto y sobre todo que sea producto del esfuerzo de ambos.