Con tantas vías para comprar música, se podría dar por sentado que el CD pasará a mejor vida en cualquier momento, tal como sucedió con el acetato o cassette. Pero eso jamás pasará o por lo menos no de aquí a diez o veinte años más. "Estos formatos coexistirán un tiempo, recuerda que aunque la generación joven tiende a rechazar los formatos físicos y se inclina por las descargas móviles, las generaciones de adultos, es decir de 35 hacia arriba, mantienen la cultura de compra de discos de colección, por ello en el mundo aún encuentras vinilos, 45 rpm y KCT, a pesar de que son tecnologías superadas hace mucho por el CD y DVD", manifiesta Jorge Luis Tamayo, de Tamayo Récords.
Si embargo, esta no es la única razón por la que el vinilo no desaparecerá. Para que no haya más disco en el mercado, los artistas tendrían que preparar sus producciones en otros soportes físicos. Al principio, la gente los grabó en acetato, luego en cassette y llegó el disco compacto como plataforma, "los artistas y productores siempre van a necesitar levantar la música en una plataforma, hasta para venderla en la red, llámese CD o mino CD", confiesa Elsa Vásquez.
Al final, nadie pueda garantizar que la venta de producciones en compactos se mantenga o aumente, pero lo que sí es cierto es que ni la sociedad ni las disqueras están preparadas para eliminar del todo el vinilo, pues aún no ha llegado una herramienta que lo sustituya.