Epa, ¡buenísimos días! Es sábado 7:00 de la mañanita y me quedo pensando: "El cereal y la leche, ¿cuál fue primero?".
En vez de averiguar, empiezo a analizar: "Creo que la leche es primero".

En los tiempos de nuestros abuelos y bisabuelos, era hiperpopular servirse vasos de líquido blanco llamado leche.
Nuestros padres tomaron vasos de leche de pequeños, ya de adultos casi que no.
Ahora en 2016, aunque aún se toma, sucede en escala mínima. Muy raro entramos a la casa de alguien y nos ofrecen leche. En mi chantin, cuando pregunto: "¿Quieres un vaso de leche?", se sienten grubeados y se ríen.
Este suceso masivo de disminuir la toma de este líquido hizo que la industria de la leche decayera sus ventas buco-buco-pocotón. Y como la inversión realizada en esta industria es gigantesca, decidieron crear productos para usar leche. Y vualá... aparece el cereal.
El cereal lo comemos con leche. Ni loco lo hago con agua, chicha o soda, ja, ja. La leche es para el cereal. Esto salvó esa gigante inversión que existe en esta industria, manteniéndola en crecimiento.
Pregunta...
¿Te creíste la historia del cereal y la leche?
A saber si esta historia es cierta. Lo que sí sé es que me hace sentido. ¿Para qué me hace sentido? Pilla...
Al inicio de la columna menciono: "Aún no he averiguado", y la realidad es que no voy averiguar. Es a propósito, ya que mi intención en esta ocasión es creer algo, en vez de saberlo.
Para creerlo, arriba usé la palabra "Creo" en la línea "Creo que la leche es primero".
¿Para qué decidí creer esto?
Decidí creer para crear.
Creyendo la historia de "El cereal y la leche" me permito desarrollar cosas nuevas que potencian más cosas mías. Me permito comprender que puedo construir sobre una plataforma en la que ya invertí, para generar algo nuevo y darle más valor a lo que logré anteriormente.
Me permito crecer.
Me permito creer.
También puede suceder lo contrario. Puedo creer algo que me limite. Por ejemplo: "No hables con extraños". Eso es para cuando estaba niñito por temas de seguridad. A mi edad, necesito hablar con extraños para aprender puntos de vista nuevos y las necesidades que tienen. "Pilla":
Extraño viene de la palabra extranjero, que etimológicamente viene de "exterus" y significa exterior. Para complementar mi interior, yo necesito cosas del exterior, del extranjero, de lo extraño.
Llevando esto a la analogía de la leche, ¿cómo identifico cereales nuevos?
Los encuentro conversando con extraños, con personas que no conozco, con personas que tienen necesidades e "info" que me falta. Para identificar y desarrollar cereales nuevos, decido hablar con extraños :)
Mi objetivo es potenciarme. ¿Qué cosas debo creer para potenciarme?
Con gusto las vamos a ir viendo en otros escritos, charlas, talleres y FacebookLive de Roba Morena. Totalmente a la orden para estar conectados: @robamorena y Roba Morena en Facebook.
Nuestra mente es especial. Creemos para crear. "Porfa", creamos en direcciones que nos potencian :)
Rober Baum
Roba Morena
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