Lejos de las costumbres religiosas, John Cusack debutó en cine con apenas 17 años, en la comedia romántica 'Class', con Rob Lowe. Y para cuando apareció en 'Sixteen Candles', entre sus admiradoras adolescentes, ya era considerado como 'superestrella', en la misma época que también surgieron Demi Moore, Charlie Sheen y Diane Lane.
Los roles maduros para Cusack llegaron a partir de la película 'The Grifters' con Angelina Huston. Y mientras se dedicaba a dirigir diferentes espectáculos de teatro con el grupo 'The New Criminals', John volvió al cine con su propia productora 'New Crime Productions' y la comedia 'Grosse Pointe Blank'.