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El color también importa


"Doctor, por qué el excremento de mi bebé es verde, está enfermo?, "Mi bebé obra a cada rato, yo creo que tiene diarrea", "Las heces de mi bebé son muy duras", " Mi bebé puja mucho y llora cuando va a hacer pupú", "¿Por qué la deposición de mi bebé tiene un olor tan fuerte?".
Las anteriores son preguntas y planteamientos comunes en los consultorios de los pediatras. Los hacen madres que quieren lo mejor para sus retoños y buscan asesoría. A veces las revistas y libros les resuelven algunas de sus dudas más frecuentes. Otras, quedan más confundidas y he allí que los pediatras con su guía atinada las hacen respirar con alivio.
Si el color del excremento de su bebé es verde, chocolate, amarillo o crema, no se preocupe. Hágalo si es blanco o negro azabache. Así nos lo hizo saber el doctor Pedro Ernesto Vargas, neonatólogo del Centro Médico Paitilla, CMP, quien con la información que proporcionó a "El Panamá América" orienta y aclara dudas a las madres de familia, sobre todo a las primerizas, acerca de cuándo preocuparse y cuándo despreocuparse, según como sea el excremento de su bebé.
La idea es que no le den tanta importancia a creencias como la de que hay una estrecha relación entre las heces fecales verdes de un bebé, el pujillo y la exposición de él al sereno.
Ante todo, sépase que, según material obtenido del Internet, "antes de las 48 horas después del nacimiento, el bebé expulsa la primera deposición, una sustancia viscosa de color entre verde y negro, se llama meconio. El meconio está compuesto de restos de materia fetal (células intestinales, sangre de la madre y algún resto de la membrana de la bolsa amniótica)".
"En los siguientes días su organismo segrega bastante bilis hasta que el aparato digestivo va madurando y por ello las heces tienen un aspecto marrón verdoso. A medida que el estómago produce jugos gástricos la deposición adquiere un tono amarillento. A partir de los primeros 15 días el aspecto de las heces va a depender de si la alimentación es de pecho o de biberón. La alimentación con leche materna produce unas heces de consistencia pastosa, color amarillento y olor a leche cortada. Los bebés alimentados con pecho no suelen sufrir estreñimiento".
Volviendo a la entrevista con el neonatólogo del CMP, éste enfatizó que Defecar es un hábito. Pero, el recién nacido no tiene una hora para defecar ni un hábito intestinal. Así como hay niños que defecan 3-5 veces al día hay otros que lo hacen con mayor o menor frecuencia.
A menos que se vaya a los extremos, más que a la cantidad de veces que defeca el bebé hay es que prestar atención a la consistencia (que debe ser pastosa) y al volumen (abundante) de sus heces. El color también importa.
El doctor Vargas dijo que "si es de color blanco significa que no hay bilis en el intestino y es una condición seria, o el color negro azabache que indica que hay sangre digerida o en el intestino".
Para complementar lo planteado por el neonatólogo se explica en Internet que "el color de la materia fecal se produce por unos pigmentos, colorantes, que se producen en el intestino y en el hígado.


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144017
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América