Luciendo sus más elegantes galas, ellos de impecable traje o guayabera, ellas de tacones altos y con flores en sus cabezas, parejas de todas las edades abrieron el III Festival del Danzón en Cuba, una tradición que se pretendía perdida y ahora lucha por volver.
"El danzón se ha perdido un poco y pretendemos rescatarlo.. que los jóvenes incorporen esta forma danzaria", comentó a la AP Miguel Patterson, director de orquesta y miembro del jurado del concurso.