Galiano afirmó que "el deportista siempre quiere conseguir lo máximo, pero someter al organismo a estos límites no siempre es bueno". Añadió que el deportista de alta competición "somete a sus articulaciones y a su metabolismo a situaciones de estrés permanente".
"El ejercicio físico es bueno, pero los deportes llevados al límite del rendimiento humano tienen que pagar una deuda orgánica permanente", dijo. En este sentido, señaló que la lucha contra el dopaje pretende "preservar la igualdad de la competición y la propia salud del deportista".
También señaló que la alimentación actual "produce déficits importantes, fundamentalmente en micronutrientes.
Pasan quince minutos y es entonces cuando aparece el bus. Las recoge y las lleva a la sala de visita donde verán por fin a los detenidos.