EL HOMBRE desde la prehistoria ha sido el punto o centro de la representación gráfica pictórica. Es una invención Divina donde el Creador proyecta ante el universo la imagen de un Dios invisible; "El hombre fue colocado desnudo en El Edén ".
"El Desnudo que Habla", es una obra de arte, estética que habla por sí sola.
Es por eso que Dilsa Rivera, que pinta desnudos masculinos, expresa en tres series de historias compuesta de cuatro cuadros cada una, la gama de manifestaciones y expresiones del lenguaje corporal.
Su obra estará en exhibición a partir del próximo martes 7 de diciembre, en la Embajada de Francia desde las 6:30 a.m.
Habrá tres series: Soledad, Contacto y Grandeza. Esta última presenta la óptica y la forma como el hombre se libera de la tiranía que lo postra.
Su obra manifiesta la fuerza, la energía, la armonía, el éxtasis, la humildad y toda la escala de valores socioculturales que el hombre posee dentro de su psiquis, y que desde muy temprana infancia adopta como patrón de conducta.
Y es así como Rivera plasma la estética de las formas combinándola con diferentes posturas que adopta el hombre mediante el lenguaje corporal.
Durante los últimos años, el tema central de Linares ha sido mujeres negras; utilizando un lenguaje universal ha logrado separar la figura del cliché, convirtiéndola en un vehículo comunicador de emoción y sensualidad.
Sin lugar a dudas, su trabajo trasciende etnias y culturas, captando la identificación como un abanico para la meditación.
Intencionalmente articula la entrega de su mensaje usando un colorido mate en contraste con la fuerza visual de su imagen, en un afán de apaciguar el ritmo hasta seducir al observador.