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El día más importante de mi vida... y que nunca recordaré

¡Epa! Buscando respuestas a cómo sería mi despedida del ciclo de vida, se me “popió” otra ponchera en la cabeza: "¿Cómo fue el día en que yo


Robert Baum (Activista socioambiental y artista de rock/ reggae) / Activista socioambiental y artista de rock

¡Epa! Buscando respuestas a cómo sería mi despedida del ciclo de vida, se me “popió” otra ponchera en la cabeza: "¿Cómo fue el día en que yo nací?".

De una le chateé a mi viejita y fui a visitarla para que me contara qué y cómo fue eso.

Mi madre se trasladó a la época, al punto que inició hablándome con una frase como si estuviera allá: "Te he estado esperando". Continuó diciendo que "a los 4 meses de embarazo tenía todo comprado, tu ropa, tu cama, todo. Tu cuarto estaba arreglado de Winnie Pooh, hecho por mí. Me acuerdo de mi barrigón. Siempre supe que ibas a nacer".

Comenta que yo andaba atrasado dos semanas y que un jueves le empezaron las contracciones y nana-nina que yo salía. En sus palabras, yo solo era "patear pa' allá, patear pa' acá... patear pa' allá, patear pa' acá...

El viernes 2 de septiembre de 1977 ella tenía cita médica a las 6:30 de la mañana. "Fue un día de muchos problemas políticos", recuerda. Aun con eso se despertó tranquilamente pensando que "ahora le voy a decir al doctor que saque a este muchacho ya. Ya es hora". Y waahhh, se llevó su maleta con todo lo que necesitaba y así mijmito enfrentó al doc.

Como mi madre no podía tener parto natural por su columna, va la ponchera vía cesárea y mis abuelos lloraban asustados por la operación, por la anestesia. Ella siempre se mantuvo feliz. Se encueró, la metieron al cuarto, le conectaron sus tubitos, cayó anestesiada y wákiti-wákiti-wa, a las 7:25 a.m. yo estaba viendo la luz por primera vez. Definitivamente este es el día más importante de mi vida.

Le contaron que ese día ella me cargó y me habló... ella no recuerda nada por la anestesia, ja, ja, ja. Le duró hasta el día siguiente cuando le pasaron a: "¿Ese es mi bebé?... No puede ser, si está bien grande... Siento absurdo que una cosa tan grande estuvo en mi barriga". Contándome esto hoy, aún le veo el asombro de ese día. "Lloraba de la alegría, te vi y sabía que venías de mí", me dice.

"¿Qué se te venía a la mente, mami?", le pregunté. Dice que "es un pedazo de uno... una cosita de uno... ese sentimiento es muy grande".

"¿Y qué sucedía alrededor en el cuarto?", yo tengo buco curiosidad. Me dice que "había flores, familia y amistades por todos lados. Muchísimos regalos y felicidad. Tenía migrañas por la operación. Tu papá compraba hamburguesas para todo el mundo. Tú fuiste el primero de la galladita".

Aquí se le salió su idioma chitreano, ja, ja, ja.

"Tus 4 abuelos estaban ahí. Todo era ver quién te agarraba primero. Lloraban de la felicidad. Tu abuelo, loco de la emoción, se chocó saliendo del hospital". ¡Qué ponchera!, choque y to'o.

Aquí recordó cuando mi hermanita Érika estuvo en la incubadora. "Ella lloraba... y cuando metía las manos y la tocaba, ella dejaba de llorar.

Sacaba las manos y lloraba... metía las manos y paraba... sacaba las manos y lloraba... metía las manos y paraba”... y se me echa a reír. Mi vieja 'taba gozando ese llora-y-para como si fuera una película de comedia.

Siguió recordando puntos claves que siguieron en los próximos días, cosas como mi primera diarrea, mis primeros lentes de sol, mi mameluco, que me reía con las personas de los diablos rojos y el lío que fue dejarme en la escuelita.

Es emocionante conocer cómo fue mi nacimiento. Es el día más importante de mi vida... el cual nunca recordaré, ja, ja, ja. Lo bueno es que ahora está presente para siempre, gracias a las historias de mi madre. Muuuaaaa...


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901410
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América