El duque de Edimburgo abandonó, ayer, el hospital londinense en el que se encontraba ingresado desde la noche del pasado jueves, a causa de una infección respiratoria. Durante varios días ha estado sometido a una estricta supervisión médica en la Clínica Eduardo VIII de la capital británica. Son pocas las explicaciones ofrecidas por el Palacio de Buckingham respecto al alta médica del esposo de Isabel II.
Tan sólo se sabe que Felipe de Edimburgo "continuará su recuperación en el Castillo de Windsor", según ha explicado un portavoz oficial de la Casa Real Británica.
También se ha podido saber que sus compromisos más inminentes han sido cancelados por el momento y que su agenda se modificará en función de su progresiva de recuperación.