El duque de Cambridge salió el viernes a trabajar como todos los días. El príncipe Guillermo, que desarrolla su labor como piloto de helicópteros dentro de la Fuerza Aérea Real, llegó a su puesto y se montó en la aeronave para practicar unas maniobras.
Cuando Guillermo de Inglaterra regresaba a la base aérea con sus compañeros, recibió el aviso de que una niña de 16 años se estaba ahogando después de que la marea la arrastrara. Al parecer, la chica junto a una amiga disfrutaban de una jornada de playa en Anglesey (al norte de Gales) cuando el resto de veraneantes vio cómo las chicas eran arrastradas hacia el fondo y luchaban por salir.

Al recibir el aviso, el helicóptero acudió a su ayuda. Un portavoz de la Royal Air Force dijo que la chica de 16 años pensaba que iba a morir: “Cuando llegué a ella estaba agotada y pensaba que se ahogaría”.
El rescate fue uno de los más rápidos de la historia. El helicóptero tardó tan solo 38 segundos desde el despegue hasta que llegó al lugar. Tras rescatar a la joven, acudieron por la otra chica, de 13, desde tierra.
El teniente de vuelo Gales -cargo del duque dentro de la Fuerza Aérea- pilotó el avión desde la base de su unidad hasta el lugar del suceso.