Hay un dicho que atribuye en las relaciones humanas propiedades milagrosas al elogio, tema sobre el cual orienta a los/las lectores/as la psicoterapeuta Lizeyca Villamil, considerando que el individuo es gregario, afecta y es afectado por el resto. Esto del elogio o estímulo también funciona con la niñez, que está ansiosa de ser aceptada y reconocida en una sociedad donde tiene menos experiencia que los/las adultos.
Pero, téngase en cuenta, ante todo, que, con grandes y chicos, los elogios deben ser sinceros y oportunos. Niños y niñas son expertos/as en reconocer la hipocresía, no en vano son excelentes lectores/as del lenguaje corporal que a veces antagoniza con el verbal.
Cuando de elogiar a niños/as se trata, Villamil recomienda ser específicos/as, ya que el objetivo es que el/la elogiado/a sepa exactamente qué conducta se le aplaude.
111 "Es importante que quien elogia, lo haga inmediatamente después de la acción que desea fomentar. También es indispensable que los elogios sean sinceros".
Por otra parte, puesto que la idea del elogio por lo general es reforzar nuevas conductas positivas, es importante que quien elogia lo haga inmediatamente después de la acción que desea fomentar. Con la niñez funciona darles calcomanías, premios u otro tipo de reconocimiento, además del verbal, dijo la fuente, quien, por otro lado, recomienda tener presente que la motivación y el estímulo ayuda a fortalecer la autoestima de las personas.