La muerte del príncipe Friso tomó por sorpresa a toda la familia real holandesa, no solo porque los reyes estaban de vacaciones en Grecia, sino también para su viuda, la
princesa Mabel, quien el pasado domingo agradecía con total normalidad las
felicitaciones que por su 45º cumpleaños había recibido a través de las
redes sociales.
Los restos mortales del príncipe descansarán en el cementerio de Lage Vuursche, según informa la casa real. Lage Vuursche, situado en la localidad de Baarn, es el lugar en el que la princesa Beatriz a finales de este año o principios del próximo se trasladará a vivir. Allí se encuentra el castillo Drakensteyn, que en los últimos años ha sido objeto de obras de remodelación para adaptarlo a las necesidades de la antigua Reina. También es el lugar en el que el príncipe Friso y sus dos hermanos pasaron su infancia.
Previo al sepelio, se celebrará un servicio religioso en la iglesia de Stulp, que será dirigido por el pastor Carel ter Linden. La pequeña iglesia, construida en 1659, es un templo protestante que ha sido restaurado en varias ocasiones, concretamente en 1843, 1938 y 1989. El cementerio donde reposarán los restos mortales del príncipe se encuentra anexo al templo.
El próximo viernes las banderas de los edificios oficiales holandeses serán izados a media asta como signo de respeto a la memoria de Friso.
Tras conocerse la muerte del príncipe, se habilitó un registro de
condolencias en internet que ya ha recibido más de 13.000 entradas. La
página web de la casa real, donde también existe un registro, ha
publicado ya 150 condolencias.