En Panamá abundan los cinéfilos amantes de las buenas películas de acción, en especial las del asesino profesional Jason Bourne. Por esto, mañana serán los primeros en las filas de las salas de cine, para el estreno del filme "Bourne: El Ultimátum".
Matt regresa como el asesino entrenado Jason Bourne para el enfrentamiento final en "Bourne: El Ultimátum". En la continuación de "Identidad Desconocida" y "La Supremacía Bourne"-las exitosas películas que han recaudado más de 500 millones de dólares en la taquilla mundial- Paul Greengrass, el realizador nominado al Oscar ("Vuelo 93", "La Supremacía Bourne"), dirige nuevamente una vertiginosa realización de espionaje que permite a los espectadores cruzar a través del globo terráqueo y seguir a un hombre mientras es perseguido por sus presuntos asesinos.
En el mundo de la acción coreografiada, las escenas de persecución y las tramas zigzagueantes e intrincadas, la serie de películas de Bourne ha establecido una nueva pauta para toda una generación.
Encontramos a Bourne viviendo como un hombre sin país, ni pasado. Sujeto a un entrenamiento brutal, que no recuerda por personas que no puede identificar , Bourne fue convertido en un arma humana sofisticada, el objetivo más difícil que la C.I.A. ha perseguido. Desde que lo encontraron flotando en el mar Mediterráneo cerca de la costa de Italia hace varios años, ha estado en una búsqueda desesperada para investigar quién es y descubrir quién le enseñó cómo matar.
Sin embargo, después que Marie, su amante, murió víctima de una bala asesina, todo lo que Bourne quiso fue vengarse. Una vez que lo consiguió, lo que ansía es desaparecer para siempre y olvidar la vida que le robaron. Pero una noticia de primera plana en un diario de Londres que especula sobre su existencia termina con esa esperanza y él nuevamente se convierte en un objetivo.
Treadstone, el programa secreto clandestino que creó a este experto asesino, ha sido cancelado. Pero lo han reinventado como el programa Blackbriar del Departamento de Defensa, con una nueva generación de asesinos entrenados -escondidos de fiscalización doméstica o internacional- a la disposición del gobierno.
Para ellos, Bourne es una amenaza disfuncional de 30 millones de dólares que debe ser eliminada. Para él, ellos son el único vínculo con una vida que ha tratado en vano de olvidar.
Bourne ha llegado al fin de la línea. En esta ocasión, no se detendrá antes las promesas vacías de sus antiguos jefes, ni con la muerte de aquellos que lo persiguen implacablemente. Sin nada que perder, utilizará cada detalle de su entrenamiento y cada instinto aprendido para acechar a sus creadores y terminar definitivamente con ellos.
Su búsqueda lo llevará de Moscú, París y Madrid a Londres y Tánger -eludiendo, dominando con su inteligencia y sus estrategias a los operativos de Blackbriar, los agentes federales y la policía local en cada recodo del camino- en una desesperada odisea para encontrar las respuestas a las preguntas que lo atormentan. Y la travesía de Bourne lo llevará finalmente donde todo comenzó y donde debe terminar, a las calles de Nueva York.