Cuando pensamos en la digestión, lo asociamos con los alimentos que ingerimos, y aunque la cantidad de comida es importante, un aspecto fundamental para la salud digestiva es el impacto que tiene el estrés en el organismo, lo que no debe ser tomado a la ligera.
Pero, ¿cómo impacta el estrés en el sistema digestivo? Según la doctora Gladis Sierra, estar estresado significa “la liberación de adrenalina y cortisol de las glándulas suprarrenales, y estas hormonas disparan reacciones en el cuerpo como aceleración del pulso, falta de apetito, agruras, náuseas y dolores estomacales”.

Comenta además que el estrés también produce inflamación del sistema digestivo, que afecta la asimilación de nutrientes, lo que, con el tiempo, puede causar problemas crónicos como el síndrome de colon irritable y úlceras en las paredes del estómago.
Medidas de prevención.
De acuerdo a Sierra, una de las opciones más viables, cuando una persona está estresada, es realizar ejercicios de relajación. “El ejemplo más claro es acostarse en un lugar tranquilo, respirar profundo y liberar poco a poco las tensiones del cuerpo”.
Sumado a esto, también es vital saber manejar los problemas. “Con frecuencia no sabemos manejar las situaciones que nos preocupan. Tampoco podemos cambiar las que nos estresan. Lo ideal es tratar de calmarse, analizar los pros y los contras de los problemas, para luego buscarles una solución, ya que los impulsos y la rabia no llevan a ningún lado y, mucho menos, conllevan a estados positivos”, destaca la profesional de la salud.
La alimentación juega un papel crucial.
Lo que ingerimos y su cantidad también tienen su relevancia, ya que la mejor opción es consumir alimentos naturales e integrales, porque ayudan a la buena digestión.
“Las comidas procesadas solamente causan estrés al cuerpo. Lo mejor es ingerir las grasas naturales, como el yogur, que nutren al sistema digestivo”, enfatiza Gladis Sierra.
De igual forma, antes de cada comida, se recomienda incluir un trozo de fruta ácida como guayaba o piña para preparar la digestión. También el no fumar ni ingerir bebidas con altos niveles de azúcares, cafeína o alcohol son medidas preventivas, finaliza.