El anillo de compromiso que Letizia lució en su pedida de mano fue el objeto más fotografiado en la rueda de prensa de su presentación. Hoy, la joya vuelve a tomar relevancia.
Al parecer, y según el libro “Urdangarin. Un conseguidor en la corte del Rey Juan Carlos”, fue el duque de Palma el encargado de comprar el anillo. El problema es que lo habría hecho con dinero de su sociedad sin ánimo de lucro, Nóos, la cual servía para captar fondos que luego desviaban a paraísos fiscales. Por eso, y según apunta Europa Press, la princesa de Asturias decidió dejar de lucir la significativa joya.

Fue el propio Felipe el que le pidió ayuda a su cuñado, cuando todavía existía una estrecha relación entre ambos. Según la publicación, Urdangarin pagó el anillo con la tarjeta de crédito de la sociedad.
El polémico anillo viene desde Barcelona, concretamente desde la conocida joyería Suárez.

Lo que al principio pareció un detalle del duque de Palma, al final se ha visto envuelto de la mayor de las polémicas. Se convierte en un detalle más del distanciamiento de la familia.
Felipe no quiere verse vinculado en ningún momento con las acciones presuntamente llevadas a cabo por Urdangarin.
La joya es una alianza de oro blanco y diamantes, valorada en millones de dólares. La pieza y el anillo de bodas son los únicos objetos de valor que luce Letizia desde que la crisis económica afectó a España.